martes, 18 de septiembre de 2007

EL ABUELO



Un hombre ya mayor decide que antes de morirse quiere hacer el amor con su mujer y decide hacer una visita al médico:
Doctor: buenos días, que es lo que le ocurre
Anciano: Buenos días. Mire doctor mi problema es que quiero hacer el amor con mi mujer pero no hay forma de que se me levante el aparato.
Doctor: No se preocupe, existe un remedio para su problema, se llama Viagra y son unas pastillas que se toman para solucionar su problema, aquí le hago una receta y las puede comprar en cualquier farmacia.
Anciano: Muchas gracias doctor, ahora mismo me paso por una farmacia y las recojo.
Doctor: Una última cosa, solamente debe tomar una pastilla, no se exceda con la dosis porque puede causarle graves problemas.
Anciano: Gracias de nuevo doctor
Total que el anciano se pasa por la farmacia y se compra una caja de Viagra. Al llegar a casa el anciano se come una pastilla, pero le parece poca cosa y acto seguido se toma el bote entero. A los pocos minutos e aparato del hombre se levanta como si tuviera un resorte, en ese instante aparece la mujer y el hombre sin dudarlo le hace el amor, al terminar el hombre que aun no queda satisfecho ve pasar a la cuñada y sin poder reprimirse también le hace el amor, el hombre acaba pero aun sigue con ganas y acto seguido ve pasar a la nuera y sin pensárselo 2 veces también le hace el amor.El hombre ve que no puede reprimirse de nada y preocupadísimo llama al doctor para explicarle el problema:
Doctor: Hola soy el doctor Fernandez que quería?
Anciano: Hola doctor Fernandez, estuve por la mañana ahí por un problema de ercción.
Doctor: Ah si le recuerdo, digame, que tal las pastillas?
Anciano: Pues doctor tengo un problema, me he comido el bote entero de pastillas y ahora no puedo parar.
Doctor: Pero no le dije que tuviera cuidado con la dosis? bueno no se preocupe, existe un remedio que es infalible, usted coge el pene en erección y lo mete dentro de un cazo con leche, en unos pocos minutos el problema se resolverá y todo volverá a la normalidad.
Anciano: Muchas gracias doctor, se lo agradezco de corazón
El anciano cuelga el teléfono y se dirige a la cocina, llena un cazo con leche y introduce el pene en el, en ese instante pasa su mujer por delante de la cocina y al verlo grita:
CUIDADO QUE ESTÁ RECARGANDO!!!!!

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