miércoles, 21 de febrero de 2007

PONTE A LEER, JOER

Deposito legal Z - 315 - 2007


(aqui teneis unos cuantos relatilos para que no os aburrais)


Esteban


Era gordo aquel tipo.
Grande cómo cualquiera pero por ponerle algo en particular, eso era un puro en la boca. Nunca lo vi sin él. Llevaba una caja en el asiento del copiloto y doy fe, bueno, y dicho por él, nunca jamás se sentó nadie allí.
Se ganaba la vida repartiendo botellas, garrafas, barriles...
Y la perdía bebiendo carajillos, botellines, cubatas...
Eso nos contaba mas de una vez, pero el caso es que ninguno de los que frecuentamos los bares lo vimos beber una gota de alcohol y eso lo puede recalcar mas de uno que bebe de verdad.
Me preguntaba la otra noche que cuanto tiempo haría que no daba un beso de película este hombre.
Aparte de asqueroso habría sido toda una noticia en el lugar.
Vivía solo, en una casa bastante vieja a las afueras de un pueblo ni grande ni pequeño. Pero Esteban, creo que así se llamaba, odiaba a las mujeres y a los hombres los trataba con la indiferencia que se puede dar a cualquier cosa sin importancia. No le gustaba hablar con nadie a no ser que fuera imprescindible.
Yo lo conocí en un bar repleto de gente sin otro que hablar que no fuera un partido de fútbol que todos veían en una televisión inmensa. Llegó, se acerco al camarero y le entrego una bolsa grande que contenía setas.
Yo estaba en la barra leyendo la sección de contactos.
-¿Cómo va el Madrid? Me preguntó.
Yo le mire por que sabia perfectamente que se dirigía a mí.
- Que como va el Madrid. Insistió.
Deje mi jarra de cerveza sobre el estaño.
-Yo quiero otra clase de deporte. Le respondí.
Me miro de arriba abajo y se apresuro en abofetearme la cara.
Yo bebí un buen trago y me levante.
-¡Tienes mas gente con la que hablar de fútbol, déjame en paz, cabron!
- Dos a cero va ganando. Dijo el que estaba más próximo a mí. Esteban sonrió y se fue.
No le di importancia, conseguí lo que buscaba y no sé todavía el resultado final del partido.
Apenas pasaron cuatro días lo volví a ver.
Iba apestoso y llevaba la misma ropa y el mismo pelo sin peinar.
-¿Te gustan las setas chaval? Voy a un sitio que nadie conoce
Y me pongo morado de cojerlas.
Le mire sin saber responderle.
No daba una conmigo el pobre hombre.
-Me gusta ir a buscarlas y luego las vendo a buen precio. Añadió.
-Pero los cuatro amigos os quedareis las mejores, claro esta.
Le respondí, por decir algo.
-Una amistad hay que cultivarla y yo no tengo tiempo para eso. Además de que hace falta mucho tiempo y luego se acaba.
Es como la cosecha, ves al amigo espléndido por lo que sea y cuando estas así de a gusto con él, le tienes que decir adiós.
Me gustaron por primera vez sus palabras y sonreí.
Debo de tener facilidad para que todo bicho raro viviente se me acerque. Eso era exactamente lo que pensaba mientras cada uno seguía su camino.
Estaría por los cincuenta años y que me dijeran no le conocían familia ni allegados. Llego solo a esa casa de las afueras y le gusto tanto que allí se quedo a vivir.
Al dia siguiente lo sorprendí durmiendo en su camioneta.
La típica pequeña de los autónomos modestos.
-¿Tu sabes donde conseguir un buen perro?
Le pregunte sin pensar.
-¿Tú eres maricón?
-No.
-Pues entonces búscate una buena perra.
Ni siquiera había abierto los ojos para hablar conmigo.
De pronto una bocanada de aire mal oliente y azul, vino hacia mí a toda prisa.
-Vente mañana a coger setas...
-No.
-Que te enseñare que es un paraíso natural.
-Que no.
¿Podría darte por el culo hasta que llores sangre?
-Pues no.
-¿Se puede saber para que necesitas un chucho asqueroso?
-No.
-¿Si te regalara uno bueno llorarías de gusto?
-Creo que no.
-Ahora eres tú el que pasa de hablar.
Me limite a mirar como se le había caído la ceniza sobre la camisa.
-¿Puedo saber a que te dedicas?
-No.
-Mañana a las dos te invito a comer en el javito.
Sin darme tiempo a contestar nuevamente que no, se fue y me dejo con la palabra en la boca.
Debía de estar loco pero acudí a la cita. No por la invitación sino por que había algo en el que me dejaba siempre de piedra. Le había empezado a coger gusto a eso de picarme en las conversaciones.
El panorama de aquel dia fue otro impacto para mí.
-Gracias por venir. Comeremos y después te llevare a que veas un secreto.
-Que no me gustan las setas, ostia. Y menos los caracoles.
Esteban se reía y decía que no con la cabeza.
-Se trata sobre mi pasado.
Me gustaría enseñarte unas cosillas a ver si tu comprendes algo, joder, que eres al único que se lo he pedido.
No me he atrevido con nadie más.
- De acuerdo, de acuerdo...
Comimos bien para que negarlo y bebí un vino buenísimo.
Él prefirió agua. Por lo demás elegimos lo mismo.
Pronto nos iríamos hacia Valladolid, que es donde él quería ir.
Aun teníamos un rato muy grande para sentar nuestros culos.
Durante el viaje paramos una vez a tomar un proyecto de café que más tarde nos haría detener el coche hasta cuatro veces en poco rato.
Ya daba por hecho que tendríamos que pasar la noche allí y empezaba a preocuparme toda esta situación, pues este tipo cada vez estaba más nervioso y yo no tenia muchas ganas de introducirme en una película de terror.
Ya en la capital del pisuerga, tan solo teníamos que encontrar la dirección. Esteban parecía como si no hubiera estado allí en la vida. Era realmente desconcertante. Preguntamos a unos chavales y nos indicaron de lo lindo. A los veinte minutos aparecimos en un portal que era justo la otra punta de pucela.
Mientras buscábamos no le quitaba el ojo de encima.
- Quiero que veas esta casa con tranquilidad.
Sí, claro. Le respondí.
-Ya nos apañaremos para dormir tranquilos.
-Espero que la encontremos pronto.
-¿Dejamos el coche y nos subimos a un taxi si prefieres?
-Va a ser lo mejor.
Una vez dentro ya en cosa de quince minutos llegamos al lugar donde se supone íbamos a estar unas horas antes.
Entre tranquilamente por una puerta que se notaba a simple vista que había sido forzada. Ni él más torpe de los ladrones se hubiera sentido a gusto dejándola así.
El caso es que no sé que coño quería que buscara y me armaba de paciencia por cada metro que recorría con la mirada.
Esteban se marcho a buscar un par de habitaciones libres mientras yo continuaba jugando a ser un detective privado.
A los cinco minutos una fotografía me dejo atónito.
Era este tipo con una mujer mas o menos de su edad y dos chicos bien guapos o al menos fotogénicos, seguro.
Él iba engominado y con corbata. Vestía un traje tono pastel
Y portaba un maletín como los economistas.
A solo medio metro pude ver mas pruebas.
Descubrí el recibo de un banco al nombre de Octavio Aznar
y comprobé que hubiera mas documentos o algo
Que me pudiera ayudar.
Todo esto lo hacia en el más absoluto silencio.
Como quien no quiere llamar la atención ni ser descubierto.
De esa manera encontré mas fotografías y documentos.
Desde la foto de comunión hasta una que estaban de cachondeo.
No te jode, y yo con una linterna pues empezaba a anochecer.
Pero un pequeño grito salio de mí cuando vi informes clínicos acerca de problemas mentales del tal Octavio.
Sí, ese de las fotos, los recibos, las tal y las cual.
Sentía frío. Como si hubiera una repentina corriente en la habitación donde me encontraba. Quería saber mas, sí, pero...
¿Dónde? Mi imaginación había tocado techo y estaba muy cansado. No tenia gana de continuar hasta que viniese mi compañero de viaje y poderle preguntar que recordaba de todo aquello. Había unos teléfonos escritos en un papel y no dude en llamar a pesar de que como casi siempre mi móvil tenia poco saldo. Al nombre de Esteban no me decían absolutamente nada pero al de Octavio, sí.
Vigilaba la puerta no fuera a entrar este y me diera un susto de muerte. En teoría no tenia por que tener miedo pero ya no me fiaba ni de un cuadro que seguía colgado con la foto de este tipo con una sonrisa de lo mas picara junto a otros tres hombres con cara de decir yo soy él más importante.
No sé si iba por el camino correcto pero una llamada de un teléfono que encontré fue bastante claro;
-Mi marido hace tiempo que perdió la cordura
Intente hablar con ella y le dije que yo si que estaba en mi sano juicio y que me había pedido que le ayudara.
-Hace mucho tiempo que no sé de Octavio.
Era un empresario de lo mas cerdo que he conocido, nadie lo podía soportar que yo sepa. Se creía dios por lo menos y todo el tiempo lo invertía en números y papeleos. Hundía a todo el que podía y los que estaban debajo de el, eran infelices hasta tal punto que se tenían que ir por no seguir aguantándole.
¿Quién iba a decir que yo era un detective de primera?
Je, seguí escuchando atentamente lo que me decía.
-Un dia me llamaron desde el hospital diciéndome que Octavio estaba muy mal. Que había sufrido un problema grave con el corazón y que no sabían como iba a evolucionar. Y que lo que estaba claro es que nadie se había preocupado en llevarlo rápidamente a urgencias.
Tuvieron que subir los de la ambulancia hasta su despacho, pues según ellos solo sufría un mareo.
Allí me di cuenta de que ni mis hijas, que tengo dos, y las dos son de el, no fueron a visitarlo en cerca de cuatro meses que estuvo ingresado. Cuando le dejaron salir, tenia una mirada vacía y se escondía por los parques en los cuales dormía.
No me fue fácil pero nos fuimos de casa.
Recuerdo que Octavio té podía llegar a las cinco de la mañana
y rompía la mitad de los vasos por que según él estaban sucios,
Y se volvía a marchar.
No hacían caso en meterlo en un psiquiátrico y todo fue a peor.
Unos se reían de el, otros le daban de comer normalmente bocadillos en los cuales les metían cualquier cosa sabiendo
Y esperando que le sentara mal.
Intente hablar con él y me respondía que era un polvo en el camino y se reía, no podía llevar con el ninguna conversación ni buena ni mala. Me avergonzaba todavía mas que antes, cuando dia y noche parecía que iba salvando vidas. Hasta que se puso peor.
Lo ingresaron y estuvo internado algún tiempo.
Pero un medico futurista, digo yo, quiso probar en volver a rehabilitarlo. Al tercer dia estaba desaparecido.
Ya fuera de aquí sé que lo volvieron a ingresar nada mas que lo encontraron.
(cuando le dije que ahora era un repartidor de bebidas no paraba de reír)
-Pues a partir de ahí tu serás quien me pueda contar, yo le perdí el rastro y si te soy sincera ahora soy más feliz.
Pero por cierto; ¿Cómo narices se ha sacado el carné de conducir?
Eso no me cuela.
(mientras continuábamos hablando se oyeron unos pasos que solo podían ser de el)
- Ya tenemos habitaciones. Son un poco caras para lo feas que son, pero estoy seguro que en peores antros habrás dormido.
Hablamos durante el camino de todo lo que podía haber conseguido saber sobre su vida y llego un momento en el que me pidió que no siguiera. Intentaba mantener el teléfono con la llamada pero debió de colgar o me falto crédito.
Se hizo el silencio.
Al dia siguiente no se encontraba en la habitación y después de buscarlo durante media hora opte por ir a desayunar.
Hasta allí apareció una mujer bastante atractiva preguntando por mí. Mire hacia otro lado pero el camarero señalo con su dedo mi mesa. Yo esperaba que no fuese la mujer del teléfono cuando se sentó justo encima de mí.
-Hola cariño. ¿Que tal el viaje?
Yo no supe que contestar y me limite a decir un absurdo;
-Bien, gracias.
Sonrió sin venir a cuento y todavía sentada en mi rodilla me beso justo al lado de los labios.
Pude sentir su aliento y me puse tan rojo que no podía mas que mirar al cenicero e intentar tranquilizarme de algún modo.
Esteban debía estar cerca y eso era lo realmente importante. Continué desayunando como pude.
Resulto complicado pero lo conseguí.
Ella volvió a besarme, esta vez directamente en los labios.
No quedaba nadie en el pequeño restaurante
Mas que nosotros dos y el camarero.
Las limpiadoras todavía estaban por las habitaciones.
Sé podía escuchar el obsceno golpetear de puertas.
Toc, toc. -¿hay alguien dentro? Voy a entrar a limpiar la habitación.
Mire a los ojos por primera vez a la mujer de Esteban.
Eran preciosos. Los míos irradiaban cobardía y miedo.
Al ponerme en pie me abrazo y así nos quedamos tres o cuatro minutos. Volví a mirarla y ella volvió a besarme.
Estaba tan nervioso que me temblaban las rodillas y no creo
Que fuera precisamente por haber soportado su peso.
Se separo de mí y me cojio de la mano derecha.
Vi que no la soltaba y cerrando los ojos me fije en su figura.
Mi cabeza estaba llena de demonios que pronto recorrerían todo mi cuerpo.
-Ya has cojido fuerza. Vamos a la habitación que tienes que enseñarme muchas cosas.
Me volvió a besar y cojidos de la mano llegamos a la doscientos nueve. Una vez dentro perdí mi guerra con el diablo y ya más tranquilos me dijo que ella no era la mujer de Esteban pero que si me había dejado una nota. Me hizo leerla despacio y con cuidado.
Debía de ser muy importante por que si no creo que se hubiera ahorrado semejante numerito para nada.
- Vamos. ¿ A que esperas? Me decia nerviosa e inquietante.
¨ A cualquier hombre creo que le gustara este regalito.
Ahora que ya supongo habrás disfrutado quiero que leas esto muy atentamente;
1 No me conoces de nada. Olvídate de mí.
2 Llévate a ese cerdo de aquí.
Creo que no es difícil.
Ahora tan solo me queda decirte que tienes pagados dos servicios.
Disfruta de esa chica y buena suerte en la vida para ti. ¨
Hice la mochila poco tiempo después de irse y me puse a pensar donde se podría haber metido Esteban.
Busque en varios sitios sin éxito y perdí la cuenta de llamadas
Que le hice al móvil una vez este recargado.
Decepcionado por todos me subí al coche una vez mas,
Pero esta para volver al punto de origen.
Si, al sitio donde no debí salir por una cuestión que ni me iba ni me venia, por un asunto que luego igual no sabia encajar.
Al dia siguiente vi su camioneta vacía y sin rastro de haber sido usada.
Una vez mas me presente a la puerta de su casa y estaba cerrada.
He de reconocer que se me paso de todo por la cabeza.
Por el bar nadie le sabia nada y al parecer esa gente con la que tanto iba a coger setas no existía. Ni rastro.
Dos días después el teléfono sonó y era la policía diciendo que si no era molestia fuera a reconocer un cadáver, al pobre Esteban, que al parecer ni dios quiso tras su suicidio saber nada de el.
Joder, como te hace pensar, que hoy eres un jefe y mañana un rufián, que si en la vida te vas buscando enemigos,
el dia menos pensado la suerte o el destino, te dejan tirado.
Volví a Valladolid y después de su sencillo entierro intente informarme de algo. Fue en vano.
Ante un nicho ni grande ni pequeño lo vi por ultima vez.
Ni siquiera le deje puestas unas flores. Fue tan simple que después de darle él ultimo adiós volví a intentar sacar información por algún sitio y cuando me harte lo deje por perdido, por imposible, por olvidado.
Así paso y así lo cuento.
No es fácil enterrar a un hombre que ni si quiera sabes como ha vivido o de que a muerto.












Un voyeur en la autopista


Hoy es viernes y supongo que debería estar contento. A pesar incluso de haber cambiado de bolígrafo tres veces simplemente para escribir una postal que llevaba conmigo desde hace varios días.
Mañana y pasado tengo fiesta. Es algo que no suele ocurrirme muchas veces en el año y eso me hace contraer los músculos de los hombros a la vez que cojo aire directamente por la nariz.
Hoy es viernes, el tercero de noviembre y una espesa niebla impide ver mas allá de la gasolinera, donde un tipo llevara dos horas escobando el suelo.
Disfruto viéndolo. Para que narices tendrá que estar ahí siendo que ya digo que no se ve prácticamente nada. Puede ser que no tenga otra cosa que hacer y por eso se dedique a limpiar la explanada de la gasolinera.
O es de alguna empresa de trabajo temporal y le han contratado para eso. No le veo el rostro pero seguro que su cara arropada por el frío, no demuestra un ápice de felicidad.
Un dia como hoy encontraría mil tareas dentro de la tienda solamente por no pasar ese mal trago.
Solo levanta la mirada cuando pasan los camiones, dando bocinazos y rompiendo con este magnifico silencio.
Estoy sentado viendo a este hombre y solamente me faltan las típicas palomitas con refresco.
Acaban de golpear a la puerta del camión donde me encuentro.
Es un colega de profesión y trae un termo que viene a ser de café.
Esta bien.
Le cuento la ultima novedad de este barrendero y él me contesta narrándome todas las gilipolleces posibles del gran hermano.
Maldita visita y maldito café. Decididamente estaba mejor solo.
Bueno, solo no. Junto a este barrendero me encontraba a gusto y acompañado.
Míralo... Si es que todavía sigue...
Mientras lo observo suena una música de piano maravillosa.
Es genial este momento.











velatorio numero cinco


(Este relato puede herir tu sensibilidad.)
Una vez mas estoy con mis amigos.
Que en eso ocupo todo el tiempo que puedo no es ningún secreto, le pese a quien le pese. Hoy están los tres, sobrios y orgullosos de verme.
Yo también me he alegrado y eso que hacia tan solo un par de días que no les veía el pelo. Uno a traído a su novia o cuece leches, je. Depende si esta ella delante pues llamarla de una forma u otra. Pero ya hablare de ella cuando la tinta vaya por si sola, que será más fácil describirla a fondo.
(Reconozco que me han traído por el camino de la amargura, que más de una vez nos hemos pasado con todo tipo de sustancias y que nunca hemos dicho un se acabo.)
Nos hemos peleado entre nosotros también y pagaba el pato el tercero, ese que se traga el marrón de los otros dos, fundamentalmente por motivos gastronomicos y es que cada uno siempre ha tenido su horario preferido de las comidas, estupideces, ya lo creo.
Por lo demás genial, la típica viñeta de los grandes almacenes.
Si, esa que te anima a comprar un trasto porque ves que se lo están pasando de maravilla, pues eso. Por ejemplo hace poco vi un anuncio, pero este televisivo, que con una gaseosa, como te digo, se le acercaban todas las tías de la playa. Imagínate, el pavo iba conduciendo un todo terreno descapotable y a lo que voy, los dos colegas con infinidad de galanteos a costa de una gaseosa. Incomprensible, ¿no?
Y para eso que no tenían pinta de viciosas las tías que allí salían ni nada.
Lo mismo tienen que cambiar de bebida los fines de semana y no me he enterado todavía, tío. Además, todo no es bueno, que va. El trabajo es una de las causas de que a veces no nos veamos pero supongo que será necesario tener dinero también y más con el ritmo de vida que llevamos. Que te voy a contar, lo único que nos han regalado en la vida es algún litro y poco más.
Aun así no nos privamos de nada. Somos esponjas con brazos y patas, excepto la zona del corazón. Por eso nos llaman los i n n o v i a b l e s. (joer que la ordenata no me dejaba ponerlo junto)
¡Estupendo! Veo que me sigues el rollo. Se agradece. Antes he dicho que uno tenia novia. De puta madre colega. Pues por ser tan hábil te voy a empezar a largar del que la cago. Se llama... Sergio.
Sergio es el buenazas del grupo. Siempre va con una sonrisa de oreja a oreja y la con mirada despierta. Tiene 24 años y si en algo se nota que es el mayor del grupo no es precisamente en cuestión de tamaños, sino en él numero de veces que me ha tenido que echar la bulla por algo. Pero la mayoría de las veces, de buenas maneras, que conste. Es una gran persona cuando sé enfadada, así que imagínate cuando se desmelena. Maravilloso. Es al único que le gusta, rectifico, le encanta bailar. Merengue, bachata, salsa... Todo eso es su pasión.
Así que con las sudadas que se pega, casi nunca va borracho y a su pesar, es el especialista en llevarnos a casa. El baila y luego sé acerca de nosotros y bebe. Nosotros bebemos y cuando vamos calientes nos acercamos hasta donde esta él a intentar seguirle el paso y encima de espantar a media pista, pues nos sienta mal el meneito. Es el que más chicas conoce. Habrá bailado, metido mano y besado a muchas, seguro. Pero de ahí no pasa. Todo lo grande que es se convierte en un rojo tomate y termina pelándosela con nosotros. Capullo.
También tengo constancia de que en el gimnasio hubo una temporada que no iba porque debía de tener una monitora, de estas suplentes, que le hacia enrojecer de tal manera que no daba pie con bolo y o bien se le caían las pesas al suelo o directamente se tropezaba y acababa metiéndose cada ostia de campeonato. Estuvieron a punto de ponerle como apodo ¨ el dos medallas ¨
Lo cierto es que un dia que fui a buscarle, que por cierto no estaba y yo mismo puedo dar mi palabra de que la vi tumbada en un banco de abdominales, con las piernas flexionadas y por si fuera poco mirando todo lo que te imaginas hacia mí. Comprendí que no se podía enredar con maquinas, ni mancuernas, ni nada. Eso era un puto peligro. Si la mirabas, se te ponía como un clavo. El no hacerlo era imposible, chaval. Se perfumaba con una fragancia de cacharel y cuando estaba cerca de ti, ya sabes, lo que te podría pasar y donde te debías ir. En el tiempo que estuvo nadie parecía estar allí tranquilo.
¿Qué como sé tanto? Pues por que al final me apunte a ese gimnasio solo por verla. Je. Hasta que volvió el que estaba y todo se tranquilizo.
Si, aciertas, cuando llego el tipo este, yo me borre. ¿Qué coño iba a hacer?
Volvamos a Sergio. No suele perdonar las horas de sueño.
( Joder, un momento, imagínate que sueños con la monitora del gimnasio.
Mejor omito ningún tipo de comentario.)
Pues a lo que vamos, que dormir es muy importante para él y sabe que si algún dia no viene cambiamos de aires radicalmente y nos movemos por otras latitudes, je. Así que no le preocupa.
Al igual que nosotros, no es capaz de soportar la música maquina pero si el no viene, los que quedamos vamos directamente a ponernos hasta el culo de lo que toque esa noche y aunque tampoco nos comemos un rosco, los fines de semana son mucho más salvajes e intensos.
Seguramente dará el perfil de buen trabajador pero no es así. Curra lo justo, si puede menos, mejor. Nació para ser un señoriíto, solo que le falto el dinero. Le gusta vestir bien, que sus prendas sean de marca, al igual que la colonia y todo ese mundillo. Ya veras que cada uno somos mogollón de diferentes al otro según vayas leyendo. A Sergio, por ejemplo, no le digas de ir a cenar a un chino que se le borra la sonrisa. Si, esa tan grande que te conté. Otra película es que llevando una conversación nos metamos en uno y él al verse solo decida también entrar. Lo llamamos la técnica del arrastre. Esto también ocurre en bocadillerias, pizzerías, garitos de música heavy e incomprensiblemente nos falla en bibliotecas. Nos dice que las considera un nido de tacaños a gran escala.
Los tiempos muertos los ocupa en la pintura. No es picasso pero hace obras muy curiosas. Siempre las acaba regalando, así que lo máximo que te podría enseñar son fotografías que igual guarda unas cuarenta.
Y creo que más o menos ya puede darse por presentado. Lo de la novia lo dejo para luego, que te veo las intenciones.
¡Ah! Se me olvidaba. No viene a cuento pero tiene un defecto que nos preocupa. Se pasa los domingos por la tarde jugando a las maquinas tragaperras. Es el único de nosotros que disfruta con esta movida.
Jaime. Con este no me toca nada familiar, pero lo considero un hermano desde que lo conocí. Tiene 21 años y todo lo que haga me parecerá bien. Como a los demás lo conocí de chinorris, solo que con este empecé a hacer pirolas en clase. La primera nunca la olvidare. Nos gastamos las pelas en un par de litronas de cerveza que más tarde fueron tres. En pleno parque un lunes por la mañana al descubierto. Íbamos poniendo nota al culo de los perros y las viejas que por allí pasaban. Hasta que nos vino una patrulla de la policía local, esos de barrio e imagínate quien coño era una de las dos agentes, colega. La del gimnasio, sí. Me saludo por mi nombre y yo me volví a poner cachondo solo de verla. No me pude contener y le dije que era mi amor platónico, que me la tal y que me la cual. Ella cerro los ojos y nos dijo que nos largáramos a clase y aquí no había visto nada. Total que yo me levanto como puedo, le pido disculpas y punto. Estaba claro que el caso era salir de allí. Aunque nos diéramos la vuelta a la manzana y nos fuéramos a beber a otro sitio. Pero te juro que por poco me da algo cuando veo al hijo de puta del Jaime masturbándose con la mano dentro del chándal y mirando a la tía yo que sé que parte del cuerpo. La cara de ella también era un poema y la otra madera no decía nada, tan solo se limitaba a dar pequeños paseitos a una fuente cercana. Yo no podía gesticular palabra, la chica del gimnasio yo creo que no sabia ni lo que hacer y de repente los dos notamos como una mancha iba apoderándose de una pequeña parte del pantalón.
Jaime poco a poco iba recuperando la respiración, mientras me miraba con cara de loco y señalaba su pringosa mano hacia mi derecha, hasta que por fin grito que me fuera corriendo en esa dirección, que él saldría justamente la contraria. Acto seguido comenzó a correr y a desaparecer entre los jardines del parque. Peor suerte tuve yo. Mientras que me lo pensé ya me habían sujetado entre las dos. No recuerdo haber llorado tan intensamente nunca. Comencé, no sé. Me sentí hecho una mierda y para empeorar la escena me abracé a esta chica de manera totalmente inconsciente. Todavía usaba el mismo perfume y descubrí que tenia una piel muy suave, una preciosidad que no le pegaba en absoluto con el uniforme. Pero el caso es que la cabrona de ella me llevo ante el director y por si fuera poco le dio una descripción acojonante de Jaime y le dijo que se había masturbado delante de ella hasta conseguir la eyaculacion. Que si eso era lo que se enseñaba a los escolares. Bueno, también añadió lo de las litronas, lo de las puntuaciones y diversas faltas de respeto más.
Que una policía cuente todo eso a tu director, pues imagínate la rueda que luego te viene encima.
El padre de este tío cuando lo llamaron a casa y se lo contaron monto el típico enfado y pidió disculpas a todo bicho viviente. T por si fuera poco que subiera yo también a su casa que también quería hablar conmigo.
Aquellos siete pisos se subieron mucho más rápido de lo normal. Y la puerta se encontraba abierta. Cuando la cerramos salio a nuestro encuentro y nos dijo que nos sentáramos. Lo hicimos y permanecimos callados. Entonces el se empezó a reír y más tarde a tronchar de risa. Nosotros seguíamos callados, por fin hablo y nos pidió nuestra versión. Se la dimos y continuo riendo mientras se bebía una cerveza.
Tras decirle que le había tocado un castigo, yo creo que por el que dirán, comenzó a decir como se podían hacer buenas pajas sin meterse en líos.
Dios, la cerveza le ayudaría pero que me pegue toda la tarde riendo es tan cierto como que ahora estoy escribiendo esto.
Seré breve; había que meter el miembro ya erecto en la taza del vater y luego cerrar la tapa despacio pero dejando el pene dentro. Sobre la tapa tendríamos que colocar una caja de leche, o un bote de gel, o algo para hacer peso.
La medida correcta era desde los setecientos gramos hasta un kilo de peso. Menos de unos seiscientos resbalaba y más de un kilo se consideraba penetración a una virgen.
El nivel básico era follartela a estilo perro. Siempre estaba la posibilidad de apagar la luz para que pareciera aquello mas real y había que saber abrazarla bien. De paso se practicaban los besos con la pared, a la cual le podías echar un poco de colonia a falta de lo que te puedes imaginar.
Pues gracias a esta practica nos dijo el padre que se hizo un experto en el tema. Cada vez nos decía cosas más fuertes...
En definitiva, una persona asi no se conoce todos los días y menos a esa edad. Desde aquel dia y no por sus consejos solamente, no nos metimos en ningún lío mas asi, de entrada te puede caer mal, pero luego es como si hubiera bajado un ángel del cielo solo para ayudarte.
El dia que Jaime y yo nos separamos para ir a la mili fue aterrador.
Unos abrazos del copon y por dentro parecía que fuera tu novia. Algo asi.
Nombro lo de la mili porque vino muy distinto. Era mi colega pero había cambiado. Nada mas verle se puso a la defensiva y solamente me contaba lo mucho que se había metido y que drogas había consumido. Vino enganchado y ahora es un tipo que curra para gastarse toda la pasta el fin de semana. Incluso tuvo unos problemillas económicos una temporada al parecer por este motivo. Asi que con el he hecho cosas que no haría con nadie más.
Ya sabes de lo que te hablo, no me hagas tirar de la lengua.
Somos pareja de excesos residentes y residentes en Madrid, tan solo eso.
Creo que es el menos responsable y bueno. Poco más. Queda feo que para una vez que escribo sobre él, acabe hablando mal, asi que imagínate tú el resto. ¿De acuerdo?
Vicente. Aquí tenemos al guaperas del los tres.
Este veinteañero se lleva de calle a todas. Supongo que preguntaras que cual es el problema. Esta bien, ahí va; su lengua. Dice cosas horribles aunque las intente evitar. Yo como todo cristo meto la pata alguna vez pero este chico es un especialista. Creo que eso le ha convertido en una persona de pocas palabras. Para lo que le vale...
Le encanta conducir borracho, asi que ya sabéis quien nos lleva por ahí. Conduce el coche de su padre y se queda tan tranquilo. Solamente una vez le metimos un bollo elegante. Íbamos a las fiestas del manzanares y llegando nos comimos una señal que se puso ahí en plan suicida o terrorista, pues ninguno la vio. No nos paso nada. El coche se quedo sin unas cuantas cosas pero al fin y al cabo siempre se suele decir aquello de que mientras no te pase nada a ti, la chapa se puede cambiar. También le encanta comer en sitios que no le gustan a Sergio e irse de acampada.
Atento a lo que digo; te sacas tu mejor silla fuera de la tienda de campaña, te emborrachas como un cerdo, fumas lo que te da la gana (que bien huele el tabaco de los jóvenes) y resulta que no es botellón.
Hubo una chica que se llamaba celia que hizo migas con este tío y se metieron a una tienda ellos solos. Al rato sale este en pelotas pidiendo un preservativo. Ni nosotros ni los amigos con los que estábamos teníamos casualmente ninguno. Asi que se volvió a meter adentro. Al rato salieron los dos y se recorrieron la hostia hasta que dieron con alguien que tuviese. Al final creo que era una pareja de asturianos les pasaron un par de ellos y un taleguito de chocolate. Tardaron en volver a salir pero cuando lo hicieron se dejaron notar el resto de la noche. Creo que los dos hacia tiempo que no habían tenido relaciones. Nosotros nos quedamos a dos velas.
Al dia siguiente llegaron los padres de la tia esta que se beneficio Vicente, pues bien, no sé quien le contaría lo que paso pero estaba andando cerca y vi como la inflaban a hostias, colega.
¿Tu has visto alguna vez inflar a hostias a alguien? Entonces no hables.
Yo lo vi y tengo que decir que es mogollón de chungo explicar, tío.
Fue terrible, eso garantizado.
Y lo peor fue que aquel hinflador a base de hostias al rato vino a nuestra tienda. Fue muy directo. Pregunto que quien de nosotros era Vicente y un gilipollas le dijo que se acababa de ir al baño. Aun le decía que iba con la camiseta del chelsea. Pobrecito... La siguiente pregunta seria que quedo de Vicente, pues por la paliza echaron del recinto a un montón de gente, nosotros incluidos ya que todo termino en una batalla campal.
Aquel viejo debía estar mal de la cabeza por que si no, explícame tu. A ti te dicen que ha pasado eso y te lías a guantazos con todo el mundo.
¿De verdad harías eso? Vale, vale... Que salvajes sois.
¡Ah! Este tipo por cierto es bisexual, asi que si te hablo de que esta con un tío no te extrañes, que es asi. Y bien que hace.
Una vez me contó que estaba en un centro de Internet y el chico que estaba en la mesa de al lado le parecía guapísimo y tal y como pasaban los minutos mas abajo lo miraba, hasta que el otro se dio cuenta y se puso a mirar a este.
Asi que Vicente empezó a meterse en una pagina gay, a lo que el tipo de al lado le contesto con otra y asi se empezaron ya en persona a hablar y creo que estuvieron unos tres meses saliendo. Algo asi.
Ya por finalizar es el único que tiene unos proyectos empresarios.
De hosteleria exactamente. Lleva idea de agrandar una exinta sala de fiestas que hay en Valdemoro. Por ahora trabaja en un restaurante familiar y es el pringado que vale para todo para nada. Eso sí, como los padres son los jefes cada dos por tres libra los fines de semana.
Y ya solo nos queda la señorita. Jorgelina o la también la más conocida, cuece leches.
jorgeLina siempre andaba metida en líos. Le debo parte de lo que soy y si no hubiera sido por sus arrebatos no la hubiera conocido.
Hasta la fecha no me he cruzado con una persona tan desafiante.
Fue una noche de miércoles en el mes de septiembre, en unos malos sitios y con unas compañías que ni el peor de los demonios las querría para él.
Me pongo serio porque estábamos abandonados, humillados, heridos, derrotados y en el mejor de los casos despreciados. No se como lo hicimos pero nació una amistad que iba a durar lo imprevisible. Tuvo que llegar la primavera para que ¨jorga¨y yo nos diéramos el primer beso. Nada mas lejos de la realidad. Siempre comenzaba todo ella pero esta vez fue la excepción.
La sentí tan cerca y tan mía que no pude evitarlo. Ella me soltó el rollo de que algún dia me enseñaría su argentina natal y después me lo devolvió. Durante algunos días nos hinchamos a besos y abrazos e incluso recuerdo que más de una vez hicimos el amor. Por que para mí era sencillamente eso.
Para ella era un polvo y nada más. Como el amor es ciego pensaba que sé hacia la dura conmigo pero al parecer no era del todo cierto.
Me contaba todo lo que hacia, y ese todo me hacia un daño horroroso.
Yo le respondía con polvos, como decía ella, cada vez más violentos y fue que un dia en pleno acto me vestí y me marche.
Me sentí tan mal que le dije que lo mejor será no volver a vernos nunca más.
Paso el tiempo y del todo no la olvide, pero desde que Sergio vino un dia con ella y nos la presento, pues me dio tanto morbo, que ahora me lo paso mucho mejor con ella, je. Por ejemplo ya no es cuestión del cuando, sino del como y este suele ser bestial. Algo asi como dicen los carrozas de que mola mas la calidad que la cantidad.
Este fin de semana nos hemos pasado de todo porque a ninguno de nosotros nos gustan los vicios baratos y aunque sea chica ella es de la que más se droga, je.
El caso es que estoy pensando si he hecho bien en contarte todo esto.
El que té este hablando de mis colegas, que te cuente secretillos como si fueras el papa santo de roma, tío, creo que es la primera vez que lo hago.
Total, que si te aburres te das él piro y ya esta, pero ya de paso di que suban la calefacción o que me traigan una estufa, me estoy quedando tieso de frío, desde los pies, que ya ni los siento, hasta la cabeza.
Comienzo a tener miedo, pero de verdad.
Uno solo se muere una vez y a mí que al parecer me ha llegado, me esta sentando fatal. Por lo menos llevo puesto una ropa guapísima.
¿Qué si estoy muerto? Pues claro.
Ya te he puesto al principio velatorio numero cinco por algo.
Y te estoy contando a modo de confesión los que son mis colegas porque aquí todo el mundo les hecha las culpas a ellos pero no es verdad, joder.
He aquí el verdadero motivo de que yo la haya palmado;
Esta mañana de lunes he ido a trabajar. Resacoso como de costumbre,
De acuerdo. Pero el caso es que ha venido el jefe y me ha dado dos productos milagrosos para la limpieza de las maquinas, ya que había poco curro.
Uno de ellos era verde y con la misma eficacia a la vez que delicadeza podía limpiar tanto una viga oxidada como el coño de tu madre.
Imagínate que pedazo de limpiador, desengrasador, o como lo quieras llamar.
Tu echabas un poco y aquello quedaba como nuevo.
Si por algún casual, alguna mancha no se iba, entonces era el momento de utilizar el otro, que era de un color marrón oscuro.
Este ultimo recuerdo que tenia un olor que apestaba y no es a lo que te imaginas, que ya veo con lo que me vas a salir.
Yo como estaba jodido por el fin de semana ni rechiste, me agencie los botes más dos gamuzas o bayetas, llámalo como quieras y me adentre en mi nuevo trabajo experimental.
Esta bien, limpiaba como nunca lo he hecho y además de dejarlo todo como en un anuncio de la tele, tampoco notaba nada raro, me refiero a mareos, sensación de asfixia ni nada de eso.
La irritación en la nariz no estoy seguro si la traje ya, o eso creo, je.
Yo me detuve un ratin y tranquilamente me senté a fumar un cigarro como también lo hubieras hecho tu.
Lo malo, lo increíble, la hostia tío, fue cuando me fui a por una lata de refresco y a la vuelta había una ambulancia junto a mí y dos tíos estaban zarandeándome de un lado para otro sin parar. También vi como mi jefe tiraba los dos productos milagrosos por el desagüe y yo que estaba alucinando, poco después de beberme la puta lata sentí una fuerza incontrolable que me empujaba hacia mi cuerpo hasta que chocaba contra él, ósea contra yo.
Algo muy extraño.
Luego pues lo que ya te he contado. Todos echan la culpa a mis amigos y uno no puede ni quejarse.
Bueno. Me voy a despedir como se merece de ti que eres la persona que vas a saber mi secreto para siempre. Yo, sin embargo, ya comienzo a sentirme fatal, peor que mal, muy mal...














la cala de los delfines

Hoy el mar esta mas en calma de lo habitual y las nubes transcurren hacia el sur perezosas, tan solo juegan de vez en cuando con el sol despojándolo de su luz cegadora,
Pero esta mañana de primavera, siempre él es el ganador.
Al menos en este dia todo es de color vivo.
Hasta el silencio aquí hoy no es tal, ya te digo.
Si pudiera escribir el susurro que recogen mis oídos lo haría pero se entremezclarían con el canto de las gaviotas
Y con mi respiración, agitada por el paseo que estoy dando mientras escribo.
Llevo casi dos horas de camino y me falta una, la mas larga supongo de todas, para llegar a mi destino.
Me dirijo a una cala aunque todavía no estoy seguro que es la que dicen los marineros de la zona.
El caso es que allí van a morir los delfines.
No las tengo todas conmigo.
Espero que no sea cierto lo del suicidio colectivo,
Tendrá todo una explicación, me intento convencer.
Traigo agua, comida abundante y hasta un saco de dormir.
No quiero perderme de lo que allí pudiese ocurrir.
He venido desde muy lejos solo para verlo.
También traigo una pequeña virgen del Pilar,
Por si puede ayudar a evitar que siga pasando lo mismo.
Lo mismo de siempre. Hombres que arruinan la mar,
Y el trabajo y la ilusión de sus gentes.









Horizonte

SOMOS COMO DOS DESCONOCIDOS
CUANDO VIENES Y APARECES.
TENEMOS LA MISMA MANIA
LAS MISMAS QUEJAS
Y HASTA LA MISMA MALA SUERTE.
RELLENANDO NUESTRAS FRASES
CON PALABRAS BIEN SONANTES,
TESORO DE OPORTUNIDADES
QUE LUEGO NO PODEMOS DECIR, NI CREER.
ALGO ASI, MI CORAZON.
MARINEROS A LA DERIVA,
SIN MIEDO AL OLEAJE.
BUSCANDO UNA ISLA
CREO QUE EN NINGUNA PARTE
Y PROBABLEMENTE ACABAREMOS
ASI DESNUDOS DE IDEAS,
Y HUYENDO DE ELLA
SI UN DIA LA ENCONTRAMOS.
Y NO LO DIGO POR DESANIMARTE
ASI SOMOS TU Y YO.
UN NAUFRAJIO SIN EQUIPAJE.
UN LIBRO SIN MENSAJE.
UN DECORADO SIN LUZ.
SOMOS DOS SONRISAS, DOS MIRADAS,
DOS SECRETOS A VOCES, DOS MANOS UNIDAS
Y DOS BOTELLAS VACIAS QUE NO SE DICEN NADA.
NI TAN POCO SE RESPONDEN...
SOMOS TODA UNA VERDAD
PARA ACABAR SIENDO
TAN SOLO UNA MENTIRA.
SOMOS DOS GRANUJAS COMPAÑEROS,
DOS VAGABUNDOS DE DISEÑO,
DOS RAICES EN EL MISMO TECHO.
DOS INVITADOS AL BANQUETE
Y DOS LLANTOS CONFESORES
CON BUENA VELOCIDAD DE CRUCERO.


SOMOS UNOS AMANTES CAIDOS DEL CIELO.
UN PAR DE PROBLEMAS AMIGOS DE LO AJENO. NUESTRA CREDIBILIDAD CAYENDO AL DESCUBIERTO,

YA NADIE DA UN DURO POR LO NUESTRO
Y AUN CON TODO YO TAMBIEN REZO
Y JURO POR DIOS QUE TE QUIERO.
SOMOS LA ETERNA OFERTA DEL DIA
ANDAMOS TIRADOS Y MAL PUESTOS
EN LA SECCION DE DESCATALOGADOS
SIEMPRE REPLETOS DE AVERIAS
Y REVUELTOS EN LA DE SIN REPUESTOS.
UNA PAREJA AMENIZADA SIN DESEO
CON LA GRAN ORQUESTA DE LA BRUTALIDAD
DEL INDECENTE ARREBATO CASERO,
Y DEL DAME OTRA OPORTUNIDAD
Y DEL MAESTRO ARREPENTIMIENTO.
SOMOS DOS SONRISAS, DOS MIRADAS
DOS SECRETOS A VOCES, DOS MANOS UNIDAS
Y DOS BOTELLAS VACIAS, QUE NO SE DICEN NADA
Y DESAPARECEN COMO CADA NOCHE,
A LO LEJOS EN EL HORIZONTE.
LETRA Y MUSICA: DIONISIO BLASCO
(ADELANTO EN EXCLUSIVA DE LA NUEVA MAQUETA)












Uno de septiembre

Hoy una compañera de trabajo me ha dicho lo mal que se circulaba por la ciudad y es que esta ciudad inmortal, valga la expresión, vuelve a ser presa por las prisas, la mala ostia y la obligación.
Es cierto que los vecinos zaragozanos y residentes parece que se les ha acabado la amabilidad y la cortesía a la que nos tenían acostumbrados durante todo el verano.
También se puede añadir que esto da fe de que la especie humana no vive tan cómodamente como se les hace creer.
Nuria se queja del comportamiento de la mayoría de la gente cuando regresa al trabajo y lo más gracioso es que ella no ha tenido vacaciones.
Creo que no ha dispuesto ni de tres días seguidos para irse a la playa y de intoxicarse de una aglomeración parecida a la que me habla.
Pero en sitios asi no te importa lo superficial, simplemente sé
acepta todo con gustosa comercialidad.
Supongo que este es el motivo de que cada vez sean mas las personas que prefieran esta fecha para cogerse los días de fiesta.
Menos saturación, mejor relación calidad - precio y no ver este pataleo civil, aunque nadie lo quiera reconocer.
En septiembre deberían inventar algo.
Unas fiestas que nacieran desde el siglo veintiuno en el calendario.
No me explico como no se domestica la cada vez más feroz y bien llamada depresión post vacacional.
Sentado en el sillón y viendo alguna fotografía, se me ocurren varias cosas,
al igual que a ti, estoy seguro.













¡Dejadme hacer pis!

Cuando era pequeñito no me dejaban ir al servicio a orinar en el colegio cuando realmente tenia ganas.
En el instituto tampoco me dejaban alegando cualquier tontada por parte del señor maestro.
En el servicio militar, y fíjense en La primera palabra, la de servicio, no se te ocurría decir que tenias ganas de irte a hacer un pipi, por la cuenta que te traía y el arresto que té podía llover del cielo por insultar a la patria o por lo que narices fuese.
Mas tarde en el trabajo no me dejaron ir a orinar cuando lo necesitaba.
Es absurdo escribir la numerosa gente que he conocido que por una razón u otra se estaba meando y no le han dejado.
Y el caso es que el otro dia fui al medico y me dijo que tenia un problema con la orina...
No te jode...
Ya me lo veía venir yo solito...
Ya te digo...
Y que conste que nunca he sido una fabrica de orinados en potencia.












Dos miradas


Tan solo éramos dos miradas que se buscaban sin descanso. Tan solo eso, hasta que se encontraron de cerca y no pudieron evitarse.
Aun con los ojos cerrados y la mente en reposo, aparecíamos el uno en el otro.
Aun con los ojos vendados y la mente en blanco, sabíamos cuando estábamos el uno delante del otro.
Pero aquel 31 de octubre y que todos los santos nos perdonen, acabamos durmiendo abrazados como se merece.
Ya sé, siempre escribo en primera persona como si lo viviera, como si lo sintiera, como si yo fuese parte de aquella olimpiada de besos improvisada, como si yo quisiera hacerme participe de que yo fui el que junto a ella llegamos al olimpo de los dioses entre sudor y lagrimas.
Dos miradas que se aprendieron de memoria hace tiempo, pero nunca, jamás, se imaginaban con un final tan feliz y en teoría eterno.
En tercera persona seria absurdo describir como cayeron los zapatos al suelo.
Ese par de pares que precedían el fin de algo y el comienzo del milagro.
En tercera persona, el problema es que esa tercera persona no estuvo allí.
No podía haber visto nada y menos sentido nada. Tan solo lo que uno de los dos contase por la mañana y espero y deseo que no fuera asi.
Llego un momento en el que se hizo la oscuridad
y en que aquellos cuerpos, todavía vestidos,
se acariciaban con la atención y delicadeza
del que pretende aprender a leer en braille.
Supongo que pasarían horas asi.
Llenas de palabras al oído y con respiraciones impropias del ser humano. Es curioso.
Tan extraños y a la vez tan conocidos.
Tan impacientes y a la vez tan efusivos
que ninguno de los dos quería separarse
para ir a buscar un preservativo.
Esa tercera persona nos lo podía haber traído.
Y nos podía haber tapado...
cuando nos quedamos dormidos.
Y nos podía haber servido el desayuno.
Y nos podía haber limpiado la habitación.
Y muchas mas cosas.
Pero como ya digo, hay cositas en esta vida
que cuando uno directamente las cuenta...
...Huelen mucho mejor.
















La carta que costo un enfado a Raquel

Tardienta 19 - 08 - 2003
Hará ya siete u ocho años que leí una noticia que me impacto mucho. Decía algo asi como que solo aquel que no osara en tener recuerdos llegaría a ser feliz.
Me preocupe en lo que este articulo decía y a mi manera investigue sin rumbo fijo en llegar a una conclusión.
La primera fue que la vida como tal, solo sirve para despedirse. Como dijo el poeta;
¨ Naces solo, mueres solo. No te engañes, solo vas viviendo ¨ y llegue a un punto vagabundo de explicaciones y conclusiones.
A partir de entonces solo tengo recuerdos de caras, de sabores, de olores y como no, de voces, sonidos y llantos. Nunca mas volví a mirar a los ojos.
En mi cabezonería se coló alguna que otra persona, ya se sabe, la estupida excepción del ser humano.
El ser no perfecto que se permite el lujo de meter la gamba en cuanto le viene en gana y lo llama equivocación.
Pues como rectificar es de sabios y eso me consta que también se dice, me permito hacer una pequeña escapada en algo que te debiera preocupar:
Ten cuidado con ese nuevo fenómeno de masas y jolgorios que dice ser de Almería y resulta proceder de los más fieros y adiestrados abismos del infierno.
No me queda mucho tiempo para la explicación ya que solamente pensar en él hace una fuerza de atracción para las llamadas malvadas bisbalinas del infierno, que dudo si podría soportar.
Hablo del anticristo en persona. De la caída de los tiempos. Te estoy hablando del dia de la víspera del juicio final.
Ya es tarde para la huida. Para el arrepentimiento.
Si te fijas minimamente comprobaras por ti misma que bisbi es clavado a Jesucristo. Simplemente otra época y otro ambiente. Hasta tiene un judas que lo venderá y eso que ahora llora de emoción por ser su compañero. Yo no confío en que busta nos salve.
Ni los doce académicos o apóstoles.
Solo el ser humano puede salvarse a si mismo.
Nada que ver con la bomba atómica.
Esto es infinitamente peor.
Aprende a rezar a tu dios, sea cual sea,
lo necesitaras. Si no lo tienes, como es mi caso, contrátate a medida uno que este de oferta
en algún centro comercial,
O en las jornadas eclesiásticas de la provincia en la que te escondas, hasta que inevitablemente te hechice y te haga parte de esa legión de almas en pena que vagan junto a el.
No pongas su música, no mires su foto, no hagas que el mal se adueñe de ti.
Recuerda, todavía tienes una mínima pero real esperanza de vida en esta tierra. Tu y todos, vamos.
Seguirás recibiendo noticias mías si me es posible y sigo con vida. Se fuerte y lucha todo lo que puedas.
Un abrazo Raquel



Carta real hacia una amiga que me la devolvió en la cara pensando que me había vuelto satánico por lo menos... Je, je. Encima no cojio el mensaje... Buaaaaaa... Buaaaaaa... Buleria... Buaaaaa...













El tiempo de los enojados

A pesar de que ya le quedan tan solo unos meses para cumplir los ochenta años, conserva una vista envidiable y muy a mi pesar,
es una fiel lectora de este que os habla.
Siempre me pide lo ultimo que este escribiendo y me tienta a veces
en meterme los folios por el culo, aunque la mayoría de las veces tan solo se queja de mi mala letra.
Y de que no soy nada fiel a mi instinto literario.
Que siempre acabo omitiendo escenas y censurando palabras,
jodiendo el resultado y siempre según ella la gracia.
De todas las formas que te voy a contar que no sepas ya.
Esta mujer es como si fuera mi vecina y no tengo palabras cuando me regaña.
Suelo escucharla y punto.
Manuela es una persona sin futuro.
Su mayor preocupación es no pasarse con sus dos vicios;
La bebida, que tantas conversaciones y risas le aporta, y los libros.
Si esto lo ponemos en una noche de estufa y sin prisas, mejor.
No me interesan los abuelotes que presumen de que se levantan al amanecer como dios manda.
Relojes humanos, eso es parecido al masoquismo.
Unas marionetas que esperan con los brazos abiertos a la muerte.
Manuela no es así.
Tampoco lo ha sido siempre, pero desde que la conozco no lo es. Nunca tiene prisa por echarse a dormir y alguna vez doy mi palabra de que no sé si es por el “güisqui” o por haber tenido un día de perros, soy yo el que se duerme dejándome caer sobre la mesa.
Y que conste bien escrito que los dos somos unos grandes consumidores de café.
Nos pasamos nuestras noches enteras hablando mientras jugamos al domino, al parchis y al guiñote.
Tiene mal perder, hasta el punto que las noches que esta en racha se queda tan relajada que acaba quedándose a dormir en mi casa.
No sé si como premio o por pura compañía.

Es triste vivir en una casa solo para todos los días,
sobre todo en invierno.
En esta época todas las ciudades son frías y de eso se trata.
Las calles vacías y la gente muy recogida.
Le gusta llamarlo la temporada de los enfadados o como más fervientemente suele decir;
“el tiempo de los enojados”
Asi que en esta temporada cualquier pretexto es bueno para vernos. Me apasiona cocinar para ella por rápido y feo o trabajado y delicado que sea el plato.
Me termina diciendo cualquier piropo y mostrándome una cara que rebosa felicidad.
Tenias que verla con la servilleta puesta como si fuera un babero pues presumida es un rato grande.
Y es que bien alto hay que decirlo,
se viste de domingo para nuestras veladas.
Es mi chica de las mil caras, la que conocí gracias a su única hija,
la cual poco después desapareció con un carpintero de Fuenlabrada
Y poco supimos de ellos en dos años.
Terminando ya, por no aburrir, hasta donde yo sé,
ha sido todo corazón, hasta que este miércoles pasado se le paro.

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Suele ocurrir el que uno llegue tarde a todo,
pero no dudo en que como siempre,
como debe de ser,
tu hayas podido leer esto la primera.
Asi que no te quejes y valga
¨ el tiempo de los enojados ¨
como un pequeño recuerdo
cariñoso e imperecedero hacia ti.
No te olvides donde estés de mí.
















Chuli


Dicen que todo sueño tiene su pesadilla. Puede ser.
Que solo es cuestión de recibirla con la mayor de nuestras sonrisas. Tal vez.
Pero es de imaginar que cuando llega el momento el inconsciente hace el resto.
Que los cinco sentidos se disparan y todo se lo llega uno a creer.
¿No? ...os cuento...
Todo empezó en una noche de invierno. Creo que por el mes de enero.
La escena era concreta y del grupo de personas son dos las que intervinieron.
Una, la primera, me dijo que me echara novia y me daba sus motivos.
Otra, la segunda, me decía que mejor me echara un gato.
Original- pensé yo. Pero a los pocos días empecé a soñar con un gatito blanco.
Me encariñe con el nada mas verlo en una tienda de mascotas. Era él.
Pasaron las semanas y fue creciendo junto a mí. Ya casi a la vencida
del verano sucedió lo que no me esperaba.
Mi gato estaba llorando y allí estaba yo. Durmiendo y a la vez preocupado,
nunca se había comportado de esa manera. Se acerco a mí y puso una cara que
me obligo a prestarle toda mi atención
¿SEGUIRAS QUERIENDOME?
Yo me quede de piedra. ¡Me estaba hablando!
CUANDO TE ENTERES DE TODO
Después de añadir esto se vieron imágenes por todos los rincones de mi mente.
Ella me quería. Por eso antes de decir que me buscara una novia me dijo lo del
gato y lo peor es que yo también a ella.. Cada vez nos hacen mas entupidos a los
hombres. Pasan los días y la sigo viendo. Me sigue sonriendo, me sigue
hablando igual de bien y me sigue preguntando por ¨Chuli¨ como desde el
primer dia.










Un besito de buenas noches

(Este relato puede herir tu sensibilidad)

Joder, sé que puedo parecer un imbecil, pero cuando te da por leer algo serio y descubres que has castigado tanto el hígado y el cerebro que tan solo volver a intentarlo puede destruir tu jodida vida, paras, te fumas un cigarro y siempre te sale un motivo pendiente para seguir con vida.
Eso es lo cierto. No debo de estar tan alcoholizado ni tan desecho. Ni tan solo una pequeña parte de mí esta noche de abril quiere un trago.
Eso sí, el otro dia cuando estaba en él medico y me pregunto que como me las apañaba para no beber alcohol yo le respondí que le daba a la leche entera. Que me ponía con una taza y la botella al lado y asi pasaba los fines de semana. Por que estaba claro que no quería saber nada de nadie, tan solo quería dormir, masturbarme pensando en las chicas que me llamaban por teléfono diciendo de quedar y comer.
Me estoy poniendo como un cerdo y hace un buen par de semanas que no me he afeitado.
Sigo con la baja, no sé si sirvo para algo e Incluso pienso si alguna vez fui capaz de hacer la o con un canuto.
Pero ya es demasiado tarde para todo y para nada.
Ya no escucho música
Ya no salgo al balcón a regar las plantas
Ya no voy a comprar el pan, ni los huevos, ni el jodido papel del vater donde antes lo hacia.
Ya no sirvo para nada, tan solo para encerrarme como un preso y para saber calcular el justo momento de cada corrida.
Lo mío es un vicio, lo sé.
Ha vuelto a sonar el teléfono y he vuelto a reír.
Me cuesta un infierno bajar las escaleras, me cuesta tanto abrir la puerta y poder ver a alguien, me aterroriza la idea de tener que cruzar el ebro por nada. O para nada.
-¿Quedamos a tomar algo?
Vaya tontería.
Encima el medico me ha restringido el uso de la leche entera, que me es perjudicial también, asi que ya no se que puedo hacer si no masturbarme pensando en las chicas que me llaman y me preguntan si quiero salir a tomar algo, que cuando me apetezca no dude en llamar a la hora que sea.
Probablemente ellas se encuentren peor que yo.
Continuo bebiendo leche vaso a vaso.
Me gusta después relamerme e hincharme de esta manera el estomago.
Si lo miras por el lado bueno mi cocina ya no emana aquellos olores tan putrefactos como antes lo hacia.
Allí llego unas de mis plegarias.
Vivo por lo demás en un sitio decente.
Los fines de semana son mas ruidosos y se escucha desde la calle todo tipo de estupideces e insultos y es que la gente no sabe beber y a los que si sabemos no nos dejan.
Y la musiquita del teléfono que vuelve a sonar.
-¿Tienes tiempo para tomar un café?
Si lo hubiera tenido ya me lo habría bebido, manchado con leche y con unas cuantas galletas.
Lo mejor de mi vida es el cuarto de baño.
Allí uno se siente en libertad absoluta.
Ya puedes vivir solo o con 40.000.
A todos nos enseñan que si la puerta de un baño esta cerrada y sabemos que hay alguien dentro, no se debe de abrir.
Incluso ponen cerrojos para tal efecto.
No hace falta ser filosofo para comprenderme.
¿Por qué todas las puertas de esta vida no se respetan de la misma forma?
Pregúntense si el motivo es que esta vida no vale ni una mierda y por eso le colocamos cerrojos.
Se me han acabado los bastoncillos de los oídos.
Nunca uséis el recipiente como vaso pues tiene unos agujeros pequeños y os sentiréis unos genuinos gilipollas al ver como se desparrama el liquido por el suelo.
No obstante, si le quitas la etiqueta todavía tiene muchas posibilidades de ser aprovechado. O le tapas los agujeros con la misma pegatina que acabas de quitar y asunto arreglado.
Todo es tan sencillo que me da ganas de vomitar cuando pienso en el progreso. O en todo lo que nos esta sucediendo por malos, por tontos, por bajos, por gordos o por feos.
Ya es muy tarde y el teléfono ya no suena, también es imposible beber una gota de leche mas y en estas circunstancias lo mejor que uno puede hacer es irse a dormir abrigado hasta las cejas, sin nadie a quien despedir ni hora a la que despertar.
Todo un lujo para la sociedad actual.
En fin, que buenas noches y que soñéis con lo que mas os apetezca, que os lo habéis ganado tan solo con leerme.
............................................Un besito de buenas noches, corazones.












Bonus track para un tango castizo


Dicen que la velocidad puede matar
Y lo dicen convencidos.
Que con el tabaco la vas a palmar
Y que la priva es un sinsentido.
Que el trabajo es una esclavitud
Y que la tumba es su mejor amigo.
Dicen que llegar a fin de mes
Al igual que el estrés,
También pueden acabar contigo.
Y porque nadie larga de nuestro amor
Y que desde que te fuiste
Se me ha adormecido el corazón
Y me siento mas muerto que vivo.
Que por mis venas ya no anda ni dios
Ni el suspiro del mal perdedor
Ni siquiera un do, re, mi, fa, sol,
Ayudadme a vivir, que estoy perdido.
Y porque nadie...












Mi sonrisa preferida

Me enamore de aquella sonrisa sin poderlo remediar.
Llegue a casa mientras todo aquel que se cruzaba por mi camino lloraba un gol en propia puerta que había echado a perder toda una temporada y de la que yo me sentía participe en cierto modo.
Os cuento...
Me había dejado encajar un sentimiento de la manera más tonta y sin darme ni cuenta.
Juro por lo mas sagrado, que hasta que no me gire de forma descarada a contemplar mi corazón en el fondo de la red no lo terminaba de dar por hecho, un gran descuido por mi parte.
- Una pena, eso les ha pasado por confiados. Me decía el vecino de arriba mientras me sostenía la puerta de la calle.
- No he podido ver el partido.
Subí las escaleras y lo siguiente que recuerdo es que la verdura estaba a medio hacer.
Daba igual.
Comía inconscientemente mientras veía la pared y a sus agujeros. Soñaba con un inmenso cuadro con su foto y escribía en el ordenador con la mano derecha a la vez que con la izquierda sostenía el plato,
a la comida, y al tenedor.
Era difícil explicarse en el diario, no había muchos datos que ofrecer, salvo su mirada, cautivadora, alegre, atenta. Sus manos limpias de cualquier objeto. Su pelo suelto, largo y moreno. Un perfume que nunca antes me pareció olerlo, discreto pero muy resulton. Una vestimenta deportiva. Y una sonrisa que no puedo superar. Ni tan siquiera un comediante profesional me hizo sentirme tan feliz.
El plato termino por caerse al suelo.
Yo seguía pendiente de darle nuevas pinceladas a mi cuadro de mentira.
El gato se puso a jugar con el tenedor sin darle mayor importancia.
Ojos marrones, tirando a bajita, claro que con lo alto que soy yo...
De repente me deje caer sobre la mesa y me quede dormido.
A penas pude abrir los ojos y sentir un cosquilleo cuando vi unos ojos azulados felinos que me observaban, no tardamos en quedarnos dormidos los dos, esta vez durante toda la noche.
Amanecí con un dolor de espalda terrible, estaba congelado por completo y ni siquiera me había soltado el botón del pantalón.
El estomago me dolía, la cabeza me dolía, todo me dolía, hasta que observe la hora en el reloj.
Dando saltos fui hasta la habitación, agarrre el teléfono móvil y marque el numero de la empresa.
Me echaron una buena bronca y salí por la puerta sin desayunar.
- UNA PENA EL GOL DE ANOCHE.
- No me encuentro bien.
- LLEGAS CASI UNA HORA TARDE.
- Tengo mucho frio, debería haber ido al medico antes de venir hacia aquí.
Aquella muralla con bigote retrocedió un paso y saco unas monedas del bolsillo.
-Vamos a tomar un café caliente y luego date prisa que hoy vas muy retrasado.
Acepte y también pude conseguir una aspirina.
Era una locura ponerse a trabajar estando como estaba.
La muralla tambien lo sabia pero no podía dejarme escapar.
El café realmente estaba caliente y nadie por allí se explicaba como podía haber llegado hasta el trabajo con la cena por los pantalones.
Me acorde de la verdura a medio hacer, del vaso de vino que al parecer durmiendo tambien cayo sobre mí, de aquella sonrisa tan llena de vida y a la vez causante de todo y asustándome recordé que la llave de la taquilla no la metí junto con las demás.
- Ostia las llaves...
La muralla con bigote de un enfado roció medio pasillo con su café con leche.
- Lárgate a casa.
Cerrando los ojos le di las gracias y anduve hacia la puerta de la salida.
- Repite conmigo. Me decía la muralla.
- Mañana voy a estar bueno.
Lo dijimos dos o tres veces pero yo no tenia ánimos para una cuarta.
Le prometí un montón de cosas. Siempre les suele gustar.
Cuando por fin logre salir a la calle, fui directo a una farmacia y me sumergí en la paciencia de una dependienta mayor.
- Eso es una estupidez. Una sonrisa nunca hace daño. Que me digas una mala cara, o un grito, o una burla...
- No se asuste. Asi empezó todo.
Aquella farmacéutica saco de debajo del mostrador una pequeña botella de agua. Le dio un buen trago y me dijo que fuera al medico y que me calmara. Volvió a cerrar la botella y con los labios mojados todavía me añadió que lo que me pasaba es que había cojido frío, que igual no era ni un resfriado.
Le compre unos caramelos de vitamina c y desobedeciendo me fui a dormir.
Pasaron unas horas y sonó el teléfono. Era la muralla bigotuda.
Me duche y salí a la calle.
Hacia frío y estaba nublado.
Estaba claro que el tiempo no me iba a acompañar en todo el día.
Me seguía doliendo la cabeza y la espalda, los ojos y el pecho,
y pensando si dolía el alma de alguna forma volví otra vez a la farmacia.
Dijeron que tenia fiebre, que me cuidase mas y que me tomara unos sobres cada ocho horas.
De camino a casa me encontré con mi sonrisa preferida.
Estuvimos hablando un rato y en mal momento la tuve que ver pues cada vez empezaba a sentirme peor.
Soñaba con que se viniera a dormir conmigo pero no fue así.
Me dijo que me tapase bien y que antes de una semana ya estaría genial.
Ella estaba preciosa, alegre, llena de vida e impaciente, ya que iba a casa de un amigo suyo para terminar de preparar todo para el viaje.
Se iban lo que quedaba de semana a esquiar y a relajarse.
Me quede sin palabras.
Ella esperaba un pásatelo, digo, pasároslo bien, o una cosa asi.
De veras no podía decir nada, me había quedado petrificado y menos mal que no me vi la cara a mi mismo, supongo.
Volvió a sonreír, me dio dos besos y se fue.
Cerré la puerta de una manera silenciosa pero al verme en el recibidor no pude con la cara que allí se reflejaba y termine por romper el espejo a puñetazos.
Pasados unos minutos estaba sentado en el suelo allí mismo.
Llorando, desecho, y sangrando como un cerdo.
-¡dios mío! -gritaba la vecina.
-¡Abre la puerta! ¿Que demonios te ha pasado?
Me levante y abrí la puerta del piso. Patético.
Me llevo a urgencias en su coche y lo primero que dijo me puso mas furioso todavía.
- Tiene un ataque de celos pero exagerado.
Me agarro un tipo serio del brazo y después de curarme me dejo las dos manos vendadas. Lo que me faltaba. La vecina desapareció.
Me quede dormido encima de una camilla y un tipo mas serio todavía me pregunto por todo lo que me había pasado. Se lo explique y me dijo que era normal todo. Que me fuera a mi casa.
Mientras andaba no pensaba en nada, hasta que llegue al portal y me di cuenta de que me estaba siguiendo alguien.
Al cerrar la puerta la pude reconocer, esa sombra primero, y esa sonrisa, imperecedera, después.
Estaba asustada por verme asi y mi mala lengua le dijo todo.
Desde la sonrisa hasta el jefe, del resfriado al desgraciado del amiguito esquiador, de mis lagrimas a la visita con la vecina en urgencias, yo hablaba y ella asentía con la cabeza a todo.
Parecía que escuchaba y se guardaba las respuestas mordiéndose el labio inferior.
Al final me detuve de hablar y nos fumamos un cigarro.
Ella no dijo gran cosa pero después me abrazo con sus manos por la nuca y me dio un beso en los labios. Yo la abracé con mis manos vendadas por la cintura y continuamos.













Esta noche nos vemos

Ella me dijo en el coche,
bendita sea,
que me fuera a cenar
una noche con ella.
Apartare todas mis ideas,
todos mis oficios,
todas mis pasiones.
Escupiré a ambos lados,
limpiare mi capote,
rezare a Fátima,
Y a los tres pastorcitos esta noche,
cuando sea muy de noche.
Domesticare la punta de mis dedos,
Desconectare el móvil y el pensamiento,
Lamparones fuera, ya no os quiero,
Pierdo las ganas de abrazar,
por las de ser abrazado en el cielo.
Los bronquios resisten la tempestad y el deseo,
El diapasón anestesiado por completo,
Blanqueando desde ya los ladridos de los nervios.
Sin brújulas, ni pedigrí,
ni desconchones, ni amuletos.
Esta noche nos vemos...
Tu llegas tarde y yo llego tarde
Pero los dos tan contentos.
Y viene una amiga tuya, por casualidad.
Y llega un amigo mio, por casualidad,
Y aparece una tercera persona mas,
Amiga tuya también.
Y los muy toca huevos
Van y se apuntan a cenar.
Como abusan los nuevos lectores
de los viejos poemas de amor.
Todo esto antes era más llevadero,
Más fácil, eran el copon,
Sin pies para que os quiero,
Sin visa ni electrón.
Había trampas, claro,
Pero eran de cartón.
No disparaban a la nuca
Y siempre venían en silencio.
No como ahora
Me cago en dios.













Muerte pulmonar

Entras a ese pasillo, enorme, con luz suficiente para ver puertas a los dos lados, con batas verdes colgadas en percheros baratos y con papeleras en el suelo, miles, todas cerradas y brillantes igual que el suelo.
Avanzas y vas viendo letreros poco alentadores;
Puerta bloqueada por orden medica.
Continuas pasando por cajas llenas de guantes de látex y mascarillas. Sigues sin ver el fin, de nada, ni a nadie.
Llegas a una especie de recepción y tus datos en papel caen sobre un puñado de carpetas más.
Por fin ves a una persona que no te mira a los ojos y conversa con quien te ha traído hasta aquí.
Tu sigues sentado en una silla de ruedas conectado a un gotero y a una botella de oxigeno.
Te asustas, cierras los ojos, te dejan solo mientras ellos entran en una habitación.
Piensas que más te puede pasar y te preguntas que va a ser de tus huesos.
Tienes ganas de salir corriendo y de fumarte un cigarro.
Pero el paquete que llevabas apenas empezado, te lo han quitado y seria ridículo entrar en una cafetería así vestido, despeinado y con mas pinchazos que Jesucristo.
Siempre puedes volver a pedir uno a la señora de la limpieza,
Pero es de noche y no llegara hasta las nueve, mas o menos.
Eso si no le cambian de zona y vuelve ese hijo de puta que te aborta todo principio de poder hacerlo cuando los médicos, ATS, y demás, los tienes un poco lejos de ti.
Vuelven las dos personas con una sonrisa innecesaria.
Cierran la puerta y uno te entabla conversación.
-Vamos a ver. ¿Que hay que hacer para que pongas un poco de tu parte?
Té fijas en que ahora si que te mira a los ojos.
Hueles a sudor frió y tienes ganas de que te deje tranquilo.
- Como sigas así, no vamos a poder hacer nada por ti.
Te das cuenta de que su aliento sabe a tabaco rubio, te cagas en todo, forcejeas contra ti mismo y lloras por no sé cuanta vez.
Descansas y ves que no puedes gritar. La fatiga sé hizo dueña de ti y de tu vida.
Vuelves a cerrar los ojos sin querer y sin poderlos abrir.
- Este no llega a ni a fin de mes.
Escuchas mientras té quedas dormido.
La maldita tos te vuelve a despertar e intentas en vano incorporarte, todo te duele y estas conectado a mas cables que nunca. Alguien se acerca y procura relajarte.
Conoces esa mirada aunque pertenezca a otro cuerpo.
Revisa todas tus lagrimas como si fueran importantes y te acelera no sé que gotero.
Te vuelve a observar.
- Luego tienes visita y estas tan echo una mierda como para que venga alguien a verte. Anoche a poco te mueres y todo por el puto tabaco, cualquier día de estos serás uno mas que haya que enterrar, por gilipollas.
Su cara se acerca cada vez mas a la tuya hasta que prácticamente roza con la mascarilla.
- Haznos un favor y échate hoy un par de cigarros si tienes huevos. No me mires asi. Ese listillo de tu amigo seguro que te los dará. Te quiere ver muerto y no se da cuenta de que ya lo estas, solo es cuestión de tiempo.
Todos los días muere alguien en el hospital y la vida cuando la ves desde cierta perspectiva se puede asemejar a un estercolero de insatisfacciones o mejor dicho a una gran y apestosa mierda seca.
Podría decir que todo puede ser mejor, claro.
Poner de mi parte, me hace llorar.
Ya no se me levanta y no puedo casi trabajar, no puedo ni siquiera darme largos paseos como antes lo hacia.
El fin de la vida o el principio del descanso. Según se mire uno tiene lo que se merece, lo que se ha buscado y lo que trata de conseguir. A veces esto ultimo en absoluto sucede.
Sin amor, confieso que yo tampoco soportaría a una persona que tuviera que cuidar siempre de la otra. Y este dolor en el pecho que me oprime todas las mañanas y que cada dia lo llevo peor.
- Hoy no te pueden venir a ver, pero no te aburiras. Acaban de decirme que pasaras la tarde con el compañero ese que te cae tan bien. Algo es algo.
Solo, olvidado en este antro de higiene y salud.
Todos estamos a un paso de la muerte y a dos de la salvación.
Si te portas veinte días bien te envían para casa y esperan no tener que verte nunca mas.
Te mienten continuamente y recuerdas como escribías en la eléctrica sobre parejas imaginarias y chicos que solamente conocieron lo mas prohibido de la vida contigo, mientras llenabas ceniceros de tabaco y de alegría.
Ahora todo es igual. Sigues soñando con el sexo y nada mas, fumas y todo se vuelve mas real.
El hielo se derrite con los años y simplemente no te apetece volver a rellenarlos y la eléctrica pasa a ser un ordenador y tu vida se reduce a buscar una excusa dentro de todo el repertorio de mentiras que aprendiste hace tiempo.
La tecnología y su importancia, claro.
Yo no sirvo para ser de otra manera, simplemente pido poder pasar pagina y no estar mucho mas tiempo dándole vueltas al tarro.
Si soy adulto para todo también para poder fumar.
Ya hice todo lo que tenia que hacer y estoy aquí de relleno.
No pido nada a nadie, ni dejo que me guíen las viejas religiones por muy viejas o religiones que sean.
Si no llego a fin de mes, me gustaría despedirme de los míos y escuchar por ultima vez el ronroneo de mi gato y verle pronto en la otra vida para poder seguir cuidándolo.
No podría ser de otra manera el despedirme diciendo...
-¿Tienes fuego?
Pero para ello tendrá que bajar a la calle cosa bastante complicada.
Así que lo dejaremos en que me pases un ultimo cigarrillo y me lo quitas luego de la herencia.
Hasta pronto.

A la memoria de Terenci Moix, con todo mi respeto.














ALLI ESTABA YO

( Se recomienda la lectura de este relato acompañada de música house a un volumen muy elevado. El escritor no se hace responsable de las molestias que pudiera usted ocasionar a su alrededor ni a su persona, sea la causa que sea. )
( Asi mismo se advierte que este relato puede herir su sensibilidad. )

Si, allí estaba yo. Apoyado en la barra de una conocida discoteca madrileña, bebiendo en pequeños sorbos una copa de esas que te salen por el ojo de la cara.
Recuerdo que sonaba una balada de Aerosmith y aun con todo una chavala bailaba muy efusiva, se movía y retorcía de puta madre y su culo no dejaba de inquietarme, en fin, que tocaba esperar a que se acabara la canción para vérselo mejor.
La dichosa canción no parecía acabar nunca.
Me empecé a poner nervioso, mejor dicho de mala ostia cuando un gilipollas se puso en frente de mi cara, solo por tocarme los huevos, supongo, por que lo único que me decía una y otra vez es que si nos conocíamos de algo y todo ese rollo.
Llego el momento de decirle que se fuera a la mierda aunque con que se apartara un poco tambien me hubiera servido.
Pensando que aquel tipo era gay me acerque a el y le dije que igual me había pasado pero todo lo que yo quería era entrar a la piva en cuestión antes de que otro me pisara el camino.
Total que le pedí disculpas.
Este cabron me chuleo y se fue cojiendo a la tia buena del brazo. Mi super mala ostia rozo sus inalcanzables limites, asi que los segui hasta la calle.
Ya en el aparcamiento vi como le decia zorra y no sé cuantas cosas, hasta que le cojio del pelo y estrello su cara contra el capo de un coche. Asi, como lo cuento.
El tipo le seguía dando de hostias a base de bien, la gente pasaba de todo y fue precisamente ahí cuando más morbo me daba la tia. Sangraba por la boca y por la nariz, se encontraba medio desnuda y acumulaba golpes a un ritmo que ya quisiera mas de un boxeador. Pues eso, estaba preciosa, pero otra vez yo de miranda y eso me dejo hecho polvo y sentado en un bordillo.
En un descuido del tío este, ella se abalanzo a su cintura y bajándole los pantalones se la empezó a chupar, no sé sí por miedo a mas hostias o por viciosa.
El hijo de puta de el, ya estaba totalmente empalmado, como si se hubiera excitado durante la pelea y ella movía los labios con una velocidad que me puso a cien.
Soñaba con que esa fuera mi polla, pero de repente me dolió casi tanto como a el cuándo junto al esperma salio un cacho de capullo y es que la tia cuando noto que iba a eyacular le mordió como un pero y entre el escupitajo de una y los abismales gritos del otro yo me sentí peor que nunca y medio desmayado creo que vomite hasta la cena de la primera comunión.
Precisamente en una de esas arcadas me descubrió y vino hacia mí pidiendo ayuda. A mi no se me ocurrió otra cosa que llevarla hasta mi coche con intención de desaparecer del lugar.
Allí mismo estrene el botiquín que me regalo una colega por si algún dia me tuviera que hacer falta y curándola me dijo que mirara un momento hacia detrás.
Vaya que si lo hice. Mientras me daba la vuelta intentaba echar el bulto del paquete hacia un lado, ya sabes, para que este se notara mas. La tenia a mi lado a solas por primera vez y eso ya era todo un logro. Escuchaba como meaba contra el suelo y cuando ya me dijo por fin que la podía volver a ver, ósea, que me diera la vuelta, vi que tambien estaba el tipo este de las narices, que como si lo hubiera hecho toda la vida me pego dos tiros que me dejaron tumbado en el suelo y cerrando los ojos y por tanto mi vida, sentí como se iban con mi propio coche, a tomar por el culo. Supongo.
















balada para un amigo

Cuantas veces soñé con ser tu amigo
Cuantas veces dormí pensando en los finales
Que ni tu, ni yo, quisimos tener.
Cuantas veces amistosamente fuimos al olvido
Felices de no romper el hielo en el lugar aquel
Sin ambición descubrimos el pecado provisional.
Sumergidos en el desengaño de un otoño vacío
Cansado de oscurecerme como el sol
Harto de sentirte tan vacío
Hoy por ultima vez te digo adiós.
Siempre bien formado sobre mi escritura
De viejos cuadernos serenos
donde me inspiraba a oscuras
Dentro de mí claramente efusividad juvenil.
Lejos de querer conseguir ningún contrato
Preñaba de ilusiones tu frágil personalidad
Siempre perdiendo la razón y la compostura.


No me compares con cifras este pequeño mar
de dudas y de ilusiones en caminos envenenados
que yo siempre quise ser un vagabundo
Y retirar a tiempo la mano del diablo.
y estoy seguro que siempre tendré tiempo
Para eso y mucho más, llorando y sufriendo.
¿Y tu?
Sigue terminando tus planes sin remordimientos.
La vida al fin y al cabo, tan solo consiste
En ir jugando hasta que se te acaba el tiempo.









MAS INFORMACION Y FORMA DE CONTACTO
dionissimo@hotmail.com

RELATOS PARA EL 2007

Como ya sabeis o deberiais de saber todo esto es nuevo para mi asi que os pido tranquilidad, jaja. y que me deis animos joer. todo puede ser mas rapido si me pongo las pilas lo se.
y como no os voy a rayar mucho por ahora pues eso para lo de los relatos ya sabeis dionissimo@hotmail.com ok?
saluditos y un apoyo a todo aquel que este en estos momentos empezando un blog como yo sin tener ni idea. ya vereis que pronto configuamos paginas web. jaja