jueves, 28 de febrero de 2008

ADOLFO GONZALEZ







DESDE CUENCA.... EL MAS "NIÑO"


( y el mas bonito segun sara )



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NIÑO MATÓN


Matón de niños, a ti siempre te seguiré matando.

A ti puro veneno, pura ponzoña, pura basura.

A ti torcida lengua, torcidos ojos, intención torcida.

Siempre te seguiré matando.

Acércate.

No dudes.Vete.

Porque te seguiré matando siempre, dando con tus míseras

entrañas las campanadas de mi canto.

A ti, la mezquindad de humano sentimiento.

A ti siempre, siempre te seguiré matando.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Q CARITA DE NIÑO " BUENO " JEJE

Anónimo dijo...

po zi

Anónimo dijo...

dioni haber si me presentas a tu amigo jajja esta muy weno besos sara

kebrantaversos dijo...

adolfo nos dejó desgarros y sueños
el kebran

Adolfo González dijo...

No el más niño, el niño más bueno. Y un poco borracho. Por eso no dije mentiras.

Gracias, Dioni, por hacerme esta foto y tener así una de recuerdo contigo.

Y Kebran, a ti qué decirte, que eres el poeta de la solidaridad y la confraternización.

Viktor Gómez dijo...

Adolfo no sabe el 'potrencial' que tiene. Su juventud arrolla porque cómo bien dice el no miente y además entrevee con claridad un tiempo espeso, oscuro, inquietante.

Y lo dice con precisión y empatía entre el habla y el receptor. Su con/versar sacude, espabila, revuelve. No tiene fisuras ni concede treguas. Va al grano y lo desgrana. Va al vivir y lo revive. Tanta luz nos mata. Pero quien no muera ahora a lo falaz, quien no despierte de la anestesiada hora en que vivimos se va a comer más de un marrón, se va a morder los dientes más de un día.

Bien por Adolfo, el niño ascua.

Un abrazote

Viktor

nuria dijo...

Hola peque!.
me gustaron mucho tús poesias,me caiste de puta madre y me lo pase de cine contigo y con Luna,cuando Luna parecia tú madre,siempre protejiendote,me alegro mucho de haberte conocido.Besitos.

nuria dijo...

Se me olvidaba que foto más guapa con Dioni,estais autenticos.

Anónimo dijo...

RÁNKING DE OPRIMIDOS

El oprimido número
uno se muere de hambre
delgado,
escuálido.
-
El dos
muérese entre tanto disgusto
gordo que le va adelgazando
despacio, muy despacio.

-
Y es el número tres
otro oprimido, rebosando
monedas de grasa su estómago
por el ombligo.

-
Es él.
Otro oprimido.
-
Y tiene
-no tiene otro remedio-
tiene que ir aflojando
el cinto.

Adolfo González dijo...

Hola, Nuria. Sí que se mostraba protectora, cariñosamente, Luna.

Yo también me alegro de haberte conocido. Hay gente a la que se le cconoce con una simple sonrisa y tú eres uno de esos casos.

Dioni y yo somos casi como el punto y la i....

Por cierto, no fui yo quien puso este poema mío en los comentarios. Imagino que alguien copiaría y pegaría de mi blog...

Te mando un abrazo.