domingo, 28 de septiembre de 2008

enrique falcon

impresionate, tanto la actuacion como las ganas de reir, hablando ( al final fue telefonicamente ) con el kebran, de su SATÉLITE DE INHÓSPITO PLANETA, del que pide que vaya a valencia a presentarlo cuando buenamente pueda, enrique falcon, estubo hasta el final del recital y algo mas, abajo pongo un libro nuevo suyo, el cual todavia no lo tengo, pero es cuestion de dias....
por cierto, nos comento que la mujer de antonio martinez i ferrer esta jodidilla, desde aqui le envio muchos animos a los dos, sobretodo a ella, que es la que tiene que pasar este nuevo bache ahora.






Enrique Falcón: TABERNA ROJA
(Ediciones Baile del Sol; Tenerife, 2008)
Poesía. 108 páginas.
ISBN: 978-84-96687-84-4
(Pedidos a: http://www.bailedelsol.org/)

Un poema de "Taberna roja":
HOJA DE CONQUISTAS

—a Diana Bellessi y Eliana Ortega

las mujeres enfermas que jugaron con burros
las que cavaron tumbas en las palmas de un trueno
las sólo voz dormidas en los centros solares
las hambrientas de todo
las preñadas con todo
las hijas del golpe y de los sueños mojados
las que fijan continentes que dejaron atrás
las niñas con pimienta en sus quince traiciones
las de pan-a-diez-céntimos sin cafetería
las del turno de visita con oficios de muerte
las madres eternas de los locutorios
las arrasadas, las caratapiadas, las comepromesas
las terribles solitas en las salas de baile
las clandestinadas pariendo futuros
las oficinistas que ahogaron sus príncipes
las acorraladas
las desamparadas, las sepultureras
las del polvo sobreimpuesto y el trago a deshora
las poquito conquistadas
las niñitas vestidas con mortajas azules
las que cosen el mundo por no reventarlo
las mujeres con uñas como mapas creciendo
las hembras cabello-de-lápida
(todavía más grandes que su propio despojo)
las corresquinadas, las titiriteras,
las que tierra se trajeron atada a los bolsillos
las nunca regresadas
las nunca visibles
las del nunca es tarde
las del vis-a-vis sin un plazo de espera
las reinas en los parques y en los sumideros
todas ellas las mujeres que me llegan con todos sus cansancios,
todas, en sigilo: las amantes
y mis camaradas.