sábado, 28 de junio de 2008

dulce arsenico



la Revista de creación artística y literaria dulce arsenico a tenido a bien publicarne
" dos miradas",
dar las gracias a eva y decir que me alegra el dia, ya de ayer y tambien el de hoy,
ver que hay gente por ahi que se molesta en leerte y en darte animos para seguir.
echale un ojo a su blog si todavia no lo has hecho
pues esta venenosamente bueno.

fieston en la moon 2


domingo, 22 de junio de 2008

Rafael Sarmentero

Presentación del poemario "Nuevo Documento de Texto", de Rafael Sarmentero.
Selección de poemas escritos entre 2003 y 2008.
Prólogo escrito por Ignatius Farray, humorista de la Paramount Comedy.




más info en http://www.rafaelsarmentero.com/

jueves, 19 de junio de 2008

david gonzalez entrevistado en cruce de caminos




David González (San Andrés de los Tacones, 1964). Poeta y narrador. Dirige la colección de poesía Zigurat, que edita el Ateneo Obrero de Gijón. Ha publicado varios libros, entre los que destacan El demonio te coma las orejas (Asociación Crecida, 1997), La carretera roja (Celya, 2002), Reza lo que sepas (Eclipasados, 2006) o Algo que declarar (Bartleby, 2007). En 2007 fue el único representante español en el I Festival Internacional de Poesía de Santo Domingo.


Define su obra como poesía de no ficción, dado que sus poemas están basados directamente en sus propias experiencias. Su poesía se caracteriza por un estilo crudo, sin contemplaciones, pero teñida también de cierta inocencia y ternura en ocasiones. Y siempre con vocación de resistencia.


Estás a punto de publicar un libro de poemas, En las tierras de Goliat (Baile del Sol, 2008). Participas en dos antologías, como son Hank Over/Resaca (Caballo de troya, 2008) y Poesía para bacterias (Cuerdos de Atar, 2008). Además de tu labor como editor, y de realizar varias lecturas al año… ¿No descansas nunca?


Sin olvidar también que coordino distintas antologías, como por ejemplo Tripulantes (Eclipsados, 2006), con Vicente Muñoz Álvarez, o La venganza del inca. Antología de poemas con cocaína (Cangrejo Pistolero, 2007), aparte de administrar dos cuadernos de bitácora: Yo no quiero ir al cielo y El amigo de lo adverso…


Lo cierto es que no puedo permitirme el lujo de descansar casi nunca y en los últimos tiempos es rara la noche en que duermo más de cinco horas. Pero esto no tiene nada de especial: los artistas que le llevamos la contraria a la cultura oficial y políticamente correcta no podemos descansar. Al contrario: tenemos que hacer como los japoneses cuando se declaran en huelga, es decir, trabajar todavía más. Como no gozamos del favor de la crítica oficial, esa crítica que filtra los libros que luego se reseñan en los distintos suplementos culturales, tenemos que esforzarnos más para obtener una centésima parte de lo que los artistas domesticados y vendidos al sistema obtienen. Pero mentiría si dijera que esto me molesta o disgusta (aunque a veces sí que me deprime un poco, un poco mucho en ocasiones), pues en mi caso, y en el de otros poetas que conozco, escribir poesía o narrativa no es un trabajo o una obligación, sino más bien una devoción. Por otro lado, pienso que cuanto menos descanses, más experiencias vitales disfrutas y más lecturas vas acumulando, o por decirlo de otra manera: más conocimientos adquieres. Y al fin y al cabo, ya tendré tiempo, toda la eternidad, cuando la palme, para descansar. Y aunque suene pretencioso, he de confesar que si algo lamento en esta vida es todo el tiempo que perdí en mi juventud haciendo el vago.


¿Por qué empezaste a escribir?


Empecé a escribir cuando tomé conciencia de que los así llamados buenos, honrados y respetables ciudadanos no eran mucho mejores, como personas, que los supuestos delincuentes o gente de mal vivir. De hecho, en mi caso, el detonante fue mi paso por la cárcel y todas las injusticias de las que fui testigo; injusticias que no procedían solo de los delincuentes allí encerrados sino en muchos casos de los funcionarios de prisiones cuyo trabajo, en teoría, tendría que consistir en recuperarnos para la sociedad una vez fuéramos puestos en libertad. O cuando contemplé con mis propios ojos cómo los policías que también en teoría tendrían que velar por la seguridad de los ciudadanos se dedicaban a pegarles palizas brutales en los calabozos de las comisarías a chavales de quince o dieciséis años. Y luego ya la gota que colmó el vaso fue la ficción que reflejaban demasiadas películas sobre la vida en una cárcel, y digo ficción porque no tenía nada o muy poco que ver con lo que sucedía dentro de una cárcel. Así que en resumen se podría decir que me decidí a empezar a escribir cuando tomé conciencia y consciencia de todo esto y como tengo el defecto de no achantar la mui cuando algo me parece injusto (lo que, dicho sea de paso, me costó unas cuantas palizas y bastantes días en celdas de aislamiento), decidí empezar a escribir y empezar a escribir sobre lo que mejor conocía: sobre mí mismo y sobre mis experiencias vitales, que en un principio se limitaron a mis experiencias carcelarias.


¿Qué efecto esperas conseguir con tu poesía, tanto en ti mismo como en el lector?


Con mi poesía, en mí mismo, y ya lo he comentado en más ocasiones, espero limpiarme por dentro de toda la porquería que uno va acumulando a lo largo de su vida y de paso aprender más sobre mí mismo y sobre mis defectos y virtudes, y tratar de ser mejor persona de lo que soy.


En el lector no espero conseguir ningún efecto, pues es algo que no depende de mí, sino de él, del lector; pero si esperara conseguir algún efecto en el lector ese sería, por utilizar palabras del poeta Antonio Orihuela: estremecerle, quitarle de los ojos esas vendas que le impiden ver la realidad tal y como es, sin adornos ni parafernalias, es decir, hacerle pensar en que mejor que soñar con un mundo mejor lo que tendría, tendríamos que hacer sería dejarnos de tantos sueños y tantas hostias y ponernos manos a la obra para que el mundo que habitamos se convirtiera en un sueño real en el que al menos todo el mundo tuviera sus necesidades básicas cubiertas, esas mismas necesidades básicas que prometen todas las Constituciones de los llamados países democráticos y que por regla general se suelen pasar por el forro de los cojones. Porque soy de la opinión de que la belleza reside en la verdad interior de cada uno de nosotros o en la verdad del paisaje en que habitamos y no en su fachada o decorado de película de Hollywood. Es decir: alucino con toda esa peña que escribe hermosos poemas de amor o poemas sobre la belleza de la naturaleza y luego miras a tu alrededor y el amor brilla por su ausencia y la belleza de la naturaleza se marchita a pasos agigantados.


¿Qué diferencia al autor de “Nebraska no sirve para nada” del autor de “En las tierras de Goliat”?


En la actitud ante la vida no hay diferencia alguna. Ahora bien: en el aspecto meramente poético, la diferencia estriba en que entre uno y otro libro han transcurrido casi trece años y en esos años he perdido las ilusiones que tenía cuando escribí “Nebraska…”, sobre todo cuando por fin comprendes que importa más la vida social que hagas que la calidad de tus textos y yo he de reconocer que para la vida social poética soy un negado de la hostia puta, no se me da nada bien eso de estrechar manos de gente que me cae como una patada en los cojones y menos aún dorarles la píldora o tirarles de la levita porque sean gente, digamos, importante, gente que te puede abrir puertas… y en esos años la cantidad de libros que he leído así como el mogollón de experiencias vitales que he sufrido han contribuido a que mi escritura haya mejorado un poco, sobre todo porque en mis últimos libros me he acercado bastante, creo, al sueño de todo escritor que se precie como tal: que en cada texto que uno escribe no sobre ni falte ninguna palabra. O por decirlo de otro modo: he aprendido o estoy aprendiendo a separar la paja del grano. Pero aún me queda un buen trecho que recorrer en ese sentido.


¿Es más difícil publicar cuando lo que uno cuenta no está dentro de la “corriente oficial”?


Si lo que pretendes es publicar en determinadas editoriales, la respuesta es obvia: sí. Pero si lo que de verdad te motiva es el acto mismo de escribir y si dispones de algo de talento y de muchos cojones y tienes el convencimiento de que lo que escribes es bueno y original, ten por seguro que tarde o temprano, de un modo u otro, conseguirás publicar. En mi caso, los fanzines underground, como Vinalia Trippers, o las revistas de literatura, fueron la puerta que se abrió para que mi poesía empezara a imprimirse. También el hecho de ser invitado a Encuentros de Poesía, como Voces del Extremo, en Moguer, o EDITA, en Punta Umbría, me hicieron contactar con otros poetas con los que compartía inquietudes y luego lo de siempre, lo que debe hacer cada poeta que empieza: meter tu manuscrito en un sobre, esperar a la cola en Correos y enviar ese manuscrito a cuantas más editoriales mejor y estar preparado para no desmoralizarse ante la cantidad de notas de rechazo que casi cada poeta primerizo recibe por sistema, salvo, claro está, esos poetas primerizos que a diferencia de los niños no vienen con un pan bajo el brazo sino con un padrino que les bautiza y dirige su carrera como los entrenadores de boxeo dirigen la carrera de sus pupilos.


No quiero dejar de mencionar tampoco que en estos últimos tiempos, el apoyo que me prestan numerosos cuadernos de bitácora ha contribuido a que mis poemas lleguen a más gente.¿Cuál crees que es la situación actual de la poesía en Asturias? ¿Y en España?


En Asturias, a mi juicio, la poesía está dividida en numerosos grupúsculos adscritos a tal o cuál corriente poética. La poesía, digamos, que se lleva el gato al agua, es para mí una poesía insulsa, de esa que provoca bostezos. Y luego está también la poesía que se escribe en asturiano o en bable. Sin embargo mis lecturas me hacen ser optimista, pues de un tiempo a esta parte están editando sus poemarios gente que practica una poesía con mucha fuerza, y me vienen a la memoria poetas como Sofía Castañón, Ana Vega, Pablo Texón, Carlos Martín Tornero, Miguel Rojo, Jordi Doce…


En España, al igual que en Asturias, la poesía que lleva dominando durante los últimos 20 o 25 años es lo que sus máximos representantes denominan “poesía de ficción”, es decir, la mal llamada “poesía de la experiencia”, una poesía cuya temática principal parece ser el desamor, pero que está alejada del lenguaje, de la realidad y de los problemas cotidianos a los que nos enfrentamos cada día la mayor parte de los españoles…Luego, dentro de lo que se ha dado en denominar “poesía del silencio”, a pesar del hermetismo de algunas de sus composiciones, uno se encuentra con poetas muy válidos, con Antonio Gamoneda a la cabeza, Olvido García Valdés, Antonio Méndez Rubio…Sin embargo, a partir de la antología “Feroces”, coordinada por la enorme poeta Isla Correyero, y ahora más recientemente con antologías como “Poesía para bacterias”, “Poemas para cruzar el desierto” u “Once poetas críticos en la poesía española reciente” y gracias a la labor de editoriales independientes como Baile del Sol, por ejemplo, están surgiendo una serie de poetas que miran a la realidad a la cara y que escriben con una fuerza y una rabia de la hostia sobre temáticas hasta no hace mucho consideradas como no poéticas, y pienso en poetas como Enrique Falcón, Antonio Orihuela, Vicent Camps, Vicente Muñoz Álvarez, Míriam Reyes, Ángel Petisme, Mada Alderete, Uberto Stabile, Eva Vaz… o poetas más jóvenes como Ana Pérez Cañamares, Lluís Pons Mora, Nuria Mezquita, Inmaculada Luna, Ignacio Escuín, Nacho Tajahuerce, Safrika, Lucía Boscà, Javier Das…Todo esta explosión de poetas no sería posible sin el apoyo de editoriales como la ya mencionada Baile del Sol Ediciones o como Bartleby Editores, editorial esta última que está editando lo mejorcito de la poesía norteamericana contemporánea: Sharon Olds, C. K. Williams, la obra completa de Raymond Carver y dentro de nada el primer libro que se traduce en España, en edición bilingüe, de una poeta que dará mucho que hablar: Denise Duhamel…y que ha conseguido que muchos lectores de poesía hayan descubierto que existe otra poesía más cercana a sus propias inquietudes personales, y en mi opinión esa influencia se está dejando notar en bastantes poetas jóvenes que empiezan a escribir sus primeros poemas.


¿Cuál crees que es el futuro de la poesía española?


Si la poesía que goza del favor de la crítica y de editoriales como Visor o Hiperión o Lumen, no deja paso a poetas más comprometidos con los problemas de su tiempo y más comprometidos con la verdad que con la ficción, y aunque no soy adivino, mucho me temo que el futuro se presenta más bien negro. De hecho, la brecha que se ha abierto entre la poesía y el pueblo llano es tan grande ya que, al paso que lleva, a la poesía le sucederá lo mismo que a la pintura: quedará reducida a los propios poetas y a sus tertulias; y para esto sí que no hace falta ser adivino: basta con entrar en casi cualquier librería y observar como el espacio que se dedica a la poesía se va reduciendo cada vez más. La gente de a pie, contra lo que piensan algunos capullos, no tiene nada de tonta y sabe cuando le están tomando el pelo y en conclusión está empezando a pasar de la poesía como de la mierda. Ahora bien, yo, personalmente, tengo mi esperanza puesta en que los futuros críticos de poesía o futuros profesores o catedráticos no sean tan parciales y no practiquen tanto el amiguismo como la inmensa mayoría de los que ahora reseñan libros de poemas o enseñan poesía en institutos y universidades. No hace mucho todavía que uno de esos futuros filólogos me dijo que tenían que ser ellos, los jóvenes, los que dinamitaran todo este bostezo en que se ha convertido la mayor parte de la poesía española.Hay muchos escritores de poesía, pero el género sigue siendo muy minoritario en cuanto a lectores y difusión, ¿A qué crees que se debe esta diferencia?


En mi opinión se debe a que determinados poetas considerados como poetas mayores, algunos de ellos ya fallecidos, no eran tan buenos poetas como nos quisieron y aún quieren hacernos creer. Luego se debe también a los lacayos de esos poetas mayores que en vez de escribir se dedican a pegarse como lapas a esos poetas mayores. Después se debe a los jefes de los suplementos culturales más importantes que filtran a sus críticos lo que deben o no deben reseñar, ejerciendo lo que yo considero una censura en toda regla. Y también se debe a que determinadas editoriales se han decantado por editar libros de poetas mediocres que vienen con la faja de “Premio de…”, mientras siguen emperrados en no editar a determinados poetas que sí conectan con el público. También tienen su parte de culpa los libros que te obligan a leer en el instituto y que lo único que consiguen es que los jóvenes estudiantes identifiquen poesía con aburrimiento. Y por último: a la corrupción. Y digo corrupción porque mucha gente aún piensa que la poesía no genera dinero, aunque en realidad sí lo genera, pero solo para determinados poetas corruptos cuya única y principal preocupación es alejar al pueblo llano de la poesía para que el pueblo no se entere de sus tejemanejes, es decir, premios amañados, etc.…En otras palabras: que el pueblo permanezca en la inopia, en Babia, mientras ellos se adulan y premian entre sí y prosiguen impunemente con sus trapicheos y mamoneos…Hace poco se ha hecho un tributo en Illescas a tu poesía, un tributo independiente, donde incluso se leyó una carta enviada por Antonio Gamoneda dedicada a tu persona. ¿Qué tal la experiencia?Si te digo la verdad, aún no he asimilado del todo, toda la emoción que sentí en ese tributo. Pero la experiencia no pudo ser más positiva y yo, que me tengo por un tipo duro, hubo momentos en que la emoción me pudo y realmente no tenía palabras para expresar todo lo que estaba sintiendo y porque no soy de lágrima fácil que si no…. El hecho de que el local estuviera petado; el hecho de que acudieran poetas de casi toda España, algunos de ciudades tan lejanas como Valencia o Huelva; el hecho de que la mayoría de los poetas fueran poetas jóvenes o muy jóvenes y que leyeran poemas tan potentes que yo mismo hubiera firmado; más el hecho de la carta de Gamoneda (a quien solo conozco de una vez que coincidí con él en un tren a Valencia) o de la carta de Kutxi Romero o de varios poemas de poetas que no pudieron acudir, como Vicente Muñoz Álvarez, pero que querían estar presentes mediante sus versos, más el hecho de que el organizador de toda esta historia me demostrara y nos demostrara a todos los presentes que sin ningún tipo de ayuda por parte de ningún organismo oficial o cultural montara una velada poética en un bar petado hasta los topes y encima tuviera el detalle de imprimir camisetas con mi foto y con una de mis frases + marca páginas y otros detalles…pues bueno, todo eso es algo que todavía no he asimilado pues la verdad sea dicha no estoy acostumbrado a encontrarme con gente que se haya comportado tan bien conmigo como lo hicieron en Illescas los poetas, el público en sí y en especial Andrés Ramón Pérez Blanco, más conocido en la blogosfera como El Kebrantaversos y que fue el alma mater de toda esta movida y que a fecha de hoy más que un amigo es para mí un hermano, y no lo digo solo por organizar el tributo sino por otros gestos, por otros hechos que ha tenido conmigo desde que nos conocemos. En realidad a este tributo en Illescas le concedo más importancia que al mismísimo Premio Nobel, pues sé que fue un tributo sincero y no una cuestión de politiqueo barato, como es el caso del Premio Nobel u otros de índole similar que, salvo excepciones, solo han premiado a escritores mediocres y no a esos escritores que han cambiado el curso de la literatura y que no han recibido ni Premio Nobel ni hostias en vinagre… solo hostias…


¿Qué opinas sobre la polémica originada en torno a la figura de Gamoneda?


Opino que demuestra que los que dieron comienzo a esa polémica hacen bueno ese dicho que dice que España es el país por excelencia de los envidiosos. En realidad, a los que montaron la polémica, lo que les jode, lo que les carcome, lo que llena de pus sus corazones, es que Gamoneda, a pesar del aislamiento a que fue sometido durante bastantes años, haya visto pasar por delante de su puerta los cadáveres de sus enemigos. Aunque, ahora que lo pienso, lo que más les jode a esos mierdas es que Gamoneda, a su edad, sea capaz de escribir poemas y poemarios cada vez más potentes y solo hace falta leer el poemario dedicado a su nieta (Cecilia y otros poemas) para darse cuenta que su poesía roza una perfección de la que los que originaron la polémica están a años luz. A mí, personalmente, me jodió sobre todo el patético y vergonzoso soneto que le dedicó ese cantautor que se apellida Sabrina o Sabina, no recuerdo muy bien su apellido, y que me parece de una bajeza tal que si ese tipo tuviera vergüenza se le caería la cara al suelo, pues aparte de faltarle al respeto a un poeta como la copa de un pino, le está faltando al respeto a una persona mayor, a un anciano, que ha demostrado y demuestra tener más cojones, talento y genio que todos esos polemistas juntos…Por suerte, en esta ocasión el tiempo, a diferencia de otros casos, y pienso en Modigliani o en Van Gogh, no se ha hecho de rogar y ha puesto a cada uno en el lugar que le corresponde, es decir, a Gamoneda en lo más alto de la poesía española y a sus detractores en el pozo de la mediocridad.

miguel fernandez







Misterio, oscuridad, hermetismo, sentido críptico, barroquismo, universo iniciático: he aquí algunos de los términos que frecuentemente ha venido utilizando la crítica al referirse a la obra poética de Miguel Fernández (Melilla, 1931). Este hecho, puesto de manifiesto sucesivamente por sus comentaristas y estudiosos, nos ha propiciado la imagen de un poeta extraño, rodeado de un cierto halo de turbadora dificultad, que contagiaba, no obstante, con sus signos e inquietaba poderosamente con su mensaje. Es quizá ésta una visión algo distorsionada del escritor, pero no falsa del todo (1). En las palabras que el propio poeta emplea para hablar de sus versos flota ese aire siempre mistérico y, sobre todo, esa convicción enérgica que entiende el hecho creador como algo que linda con lo mágico, lo espiritual, lo inexplicable. De la experiencia humana, de la experiencia del vivir, de lo cotidiano y de los sueños extrae Miguel Fernández las consecuencias poéticas que su obra propone y las canaliza esencialmente a través de dos discursos diferenciados: uno de ellos tiende al verso largo en el que anida mejor lo narrativo, la evocación de los mundos perdidos y la celebración solemne. Es más visible en las primeras entregas del poeta y se tiñe a veces de cierto eco existencial y desencantado. El segundo propende hacia lo esencial, hacia lo metafísico y se caracteriza por la contención expresiva, el gusto por la abstracción y la tendencia consiguiente al verso y al poema más breves. Ese afán de depuración ha venido jalonando la evolución del poeta de forma más evidente a partir de Alentado celeste (2). Dos discursos, pues, que se alternan en una obra ya extensa recogida en su mayor parte en el volumen Poesía completa (1958-1980) (3), que apareció precedido de un prólogo de Guillermo Díaz-Plaja. Diez títulos poéticos a los que hay que sumar otros cinco —uno de ellos en prosa— publicados a lo largo de estos últimos años.
OBRA REUNIDA La amplitud de una propuesta lo suficientemente matizada en todo este tiempo y la originalidad de la misma le han valido no sólo reconocimientos importantes como el Premio Adonais (1966), el Premio Nacional de Literatura (1977), el Premio Internacional Ciudad de Melilla (1982) y más recientemente el San Juan de la Cruz (1991) entre otros, sino un puesto indiscutible dentro de esa nómina de autores que forman la promoción de los sesenta, a la que ha contribuido con su universo propio. Ciertamente en su obra se cumplen las características globales que diferencian a estos poetas de otras promociones precedentes: alejamiento del prosaísmo en el que se había sumido la poesía social; preocupación por el hombre en los términos que exponía Aleixandre en su Discurso de apertura del curso 1955 en el Instituto de España (4); práctica de la llamada poética de la experiencia; evocación nostálgica y crítica de la infancia difícil y, sobre todo, la búsqueda de un nuevo lenguaje que había de servir como instrumento para conocer el mundo…(5). Pero es importante destacar una circunstancia que concurre en Miguel Fernández y es el hecho de su condición de poeta aislado, de autor que escribe desde otro continente y en medio de una encrucijada de culturas que ha dejado huella evidente en su obra. Acaso desde aquí aporta su singularidad el escritor: la que incorpora las claves contemporáneas de una situación fronteriza. Su autodidactismo, por otra parte, le ha facilitado no sólo ejercer de manera natural las constantes que se señalaban como generacionales, sino afrontar de forma casi monográfica en muchos de sus libros una serie de claves temáticas precisas: me refiero al tratamiento en profundidad de algunos universales del pensamiento y del sentimiento tales como el amor, la muerte, la soledad, la lucha del artista contra el poder, el suicidio, lo sagrado, las creencias, la reflexión metapoética, etc., núcleos significativos a los que ha consagrado el autor títulos completos. Tal vez por eso se produce esa sensación de asistir a una serie de ciclos cerrados, de mundos organizados y presididos por una obsesión dominante, por un eje rector que da unidad a cada una de sus entregas. A esto contribuye también, qué duda cabe, el especial proceso de gestación de sus libros, que se producen en raptos de intensa creatividad a lo largo de pocas semanas, lo que confiere una atmósfera simbólica que conexiona sus componentes y evidencia, por tanto, la riqueza o la versatilidad de las variantes. De la meditación existencial al humanismo culturalista
REVISTA ALCÁNDARA Sobre lo que podríamos llamar la primera etapa de Miguel Fernández me ha ocupado más por extenso en otro lugar (6). Comprendería ésta, por un lado, el período inicial de su creación que habría que enmarcar en la década de los cincuenta, en la que el poeta compuso algunos poemarios que no vieron la luz como tales libros (Vigilia, Canción de lo inasible, Balada del sencillo amor), pero sí muestras espigadas de los mismos en diversas publicaciones de la época. También es este el tiempo en el que funda y dirige la revista Alcándara, corta pero intensa experiencia que fue abortada por la censura al ser tachada de “tendenciosa y procomunista”. Y por otro lado, su verdadera irrupción como autor, desde 1958 a 1969, años en los que se dan a la imprenta los tres primeros títulos de su obra: Credo de libertad (7), Sagrada materia (8), que obtuvo el Premio Adonais y que supuso su lanzamiento más en firme y Juicio final (9).
CREDO DE LIBERTAD He comentado en otros trabajos sobre el poeta la impresión que me produjo la lectura de su primer libro Credo de libertad, uno de los títulos más definitorios de aquella época que conserva, aún hoy en día, su poderosa novedad y aquella gravedad lujosa y sugeridora. He defendido que hay que entender esta obra como paradigma de esa nueva poética que pugnaba por romper con los moldes del realismo social y sus fórmulas estancas. Recordemos que en ese mismo año de 1958 en el que moría en su exilio Juan Ramón Jiménez, publicaban también Alfonso Sastre su manifiesto El social-realismo, un arte de urgencia y Claudio Rodríguez sus Conjuros. Con Credo de libertad ofrecía Miguel Fernández no sólo otro estilo que conectaba mejor con la nueva sensibilidad, sino otro mundo temático en el que se apreciaba la desazón del individuo en lucha contra el sistema, el rechazo de la mentira, el ansia, en definitiva, de libertad; una libertad que, por cierto, también fue mutilada en la cita previa de Paul Eluard que aparecía al frente de los versos. La sed como n metáfora global impregnaba esa nueva moral, esa nueva manera de meditar sobre la condición humana, en la que puede seguirse la auténtica contestación del autor a un estado de cosas que la adversa realidad imponía. Libro desolador éste, que dejaba abierto el camino para otras introspecciones de tintes existenciales; libro brutal por lo descarnado de confesiones y la carga de angustia que destila ante la lejanía o la evanescencia de las divinidades confidentes:
Estamos siempre solosbajo estas guerras suspendidas por el norte y el este,por el sur y el cautiverio,por el oeste de afiladas montañasy a Ti llegamos, comoesos ciervos perdidos en un bosque inconcretosin poder gritar, porque las lianasse enredan a la voz del que pide el camino. (10)
SAGRADA MATERIA Ocho años más tarde y ampliando la órbita de su libro anterior se publicaba Sagrada materia, obra que a partir de la evocación de la infancia real incidía en el territorio de la denuncia y en el exorcismo de un conflicto bélico vivido como incomprensible. Muertes, represiones, disparos, sombras de tortura, recuerdos oscuros de la guerra contrastaban en la parte primera con la inocencia y la
JUICIO FINALsimplicidad del mundo de la infancia. Otro elemento, además, iba tomando cuerpo junto a lo testimonial y era ese específico lenguaje ritual que se recreaba en la dicotomía de lo sagrado y de lo profano, tan presente en esta primera etapa que se cierra con Juicio final. En efecto, este volumen ahonda en esos dos ejes contrapuestos y aporta, además, un curioso juego trastocador de espacios y de tiempos que desemboca en una nueva dicción culturalista en donde se funden clasicidad grecolatina, edad media, romanticismo y mundo actual para volver tras dicho recorrido a la desesperanza, a cierto fatalismo en el que razas, pueblos y seres no esconden su congoja mientras el Dios bíblico «piensa en sus hondas parcelas». Los caminos experimentales
MONODÍA Monodia (11) inaugura nuevo ciclo. Casi la totalidad de los críticos que se ocupan de esta cuarta entrega señalan ese «cambio de rumbo», esa ruptura con la trilogía precedente. A mi entender es un libro en que el autor se propone experiencias-límite con su discurso y contrasta ostensiblemente en su diversidad y en su decantación lingüística con la celebración anterior y la confidencialidad de los temas. Es un libro moderno que funda una nueva retórica de la ironía y del juego en una suerte de ultraísmo verbal en el que «la danza del intelecto entre las cosas» a la que se refería Ezra Pound campea aquí llena de
ATENTADO CELESTEatrevimientos, prolongándose en sus dos entregas sucesivas. Los caminos experimentales, francos ya desde Monodía, propiciarían la aparición casi seguida de Atentado celeste (12), una de sus obras más unánimemente ponderadas. En ella la meditación transforma la realidad, la reinventa, la eterniza; tal es el punto de partida del autor, que se siente en posesión definitiva de un lenguaje propio caracterizado por el insistente uso del infinitivo latino, de las formas gerundivas, de las construcciones condicionales, de la suplantación del sujeto directo y del pronombre personal por expresiones perifrásticas de carácter atributivo, junto a la decidida elipsis del artículo. Proceso esencializador que acentuaría el hermetismo que algunos le censuraban. Sultana Whanón estudia conjuntamente ambos poemarios señalando que ese posible desconcierto crítico radica en el ocultamiento del plano real por parte del poeta, plano que se hacía más evidente, más reconocible en textos anteriores (13).
EROS Y ANTEROS Eros y anteros (14) culminará esa tríada segunda en medio de cierta polémica servida por el propio autor que anteponía a sus cincuenta y cinco sonetos una nota en la que hablaba de su entrega en términos de divertimento estival, de «camino vecinal» de su poesía y de «informalidad» por su parte. Dos premios importantes respaldaron el libro, que afronta prioritariamente el tema del amor —desde la órbita conyugal— como eje primordial en torno al cual giran otros motivos secundarios que van desde la reflexión metapoética hasta la exaltación vitalista o la sombra que proyectan la duda y el dolor. Si en la primera fase de su obra se observan los contenidos testimoniales, el conflicto religioso-existencial y sus conclusiones desencantadas, amén de cierto humanismo culturalista, en esta segunda se ha perseguido básicamente la búsqueda experimental y la ruptura a través de una consciente persecución de nuevos caminos, fundamentada en fórmulas expresivas más abstractas y esencializadoras. La apertura a la diversidad
ENTRETIERRAS En 1978 y tras seis importantes títulos en su haber, dueño el poeta ya de una madurez más que probada e inmerso en un proceso creador en el que se suceden sus obras casi a razón de un libro por año, acontece el fallecimiento de su madre. El impacto emotivo que este hecho le produce es tal que necesita volcar tanto sus sentimientos como su reflexión dramática en libro para objetivarlos: así surge Entretierras (15), meditación en torno a la muerte que ahora se canaliza a través de esas nuevas formas depuradas y experimentadas ya con anterioridad. Hermetismo y tradición esotérica afloran referidos al tránsito e inauguran con mejor nitidez una nueva constante —presente antes deforma ocasional— que frecuenta las lindes del ocultismo más riguroso. Pero esta nueva vertiente temática cobrará cuerpo en Las flores de Paracelso (16) que constituye, al par que un tratado de magia encubierto, un homenaje a la Botanica oculta (17) del médico y alquimista suizo, de la que parte como primer referente. No es, a mi entender, el encubrimiento de una nueva reflexión sobre el hecho creador como quiere obsesivamente Sultana Whanón (18), tanto como
LAS FLORES DE PARACELSO un seguimiento crédulo y un acercamiento personal al mundo alquímico, lo que se quintaesencia en estos versos. El trasfondo iniciático reaparecerá más adelante en otros títulos, y es aquí donde asoma de forma natural por primera vez la sincera curiosidad del autor por esta discutida tradición mágica del conocimiento. Anterior en factura a Las flores de Paracelso, Del jazz y otros asedios (19) nace de la experiencia de un viaje de Miguel Fernández a Dinamarca. Música, color, discurso político, sexo y rebeldía en el Wognpoerten Jazz, un local juvenil —casi tribuna con ecos del 68— al que asiste el poeta una noche, dan pie para que se sucedan las composiciones de esta suite, en las que se enfrentan en dramático contraste su atavismo ritual norteafricano con esta otra explosión vitalista y revolucionaria norteeuropea. Tablas lunares (20), libro de cierre de su poesía reunida, alude claramente a una realidad adversa, a una realidad de valores que van marchitándose, contra la que el poeta «propaga sus signos» aun a sabiendas de que no germinarán algunas semillas que en ellos planta para revelación de compatriotas o compañeros de viaje. Su nombre encubre mágicamente esa adversa realidad, dispersa en los títulos de sus poemas. Tríptico vario en estilos estróficos y tratamientos del tema central: la soledad fatal rilkeana; en su segunda parte incluye el discurso «Lamentacion de Dionisio», poema anterior (1976) que el autor actualiza para esta entrega. Se trata, en definitiva, de un libro mayor que ha pasado algo desapercibido al incluirse como inédito en su recopilación hasta 1980. Sin embargo, continúa la línea esotérica de Entretierras y Las flores de Paracelso ahondando en variaciones temáticas antiguas: la dicotomía libertad/condena vital; la redención por la memoria; la contemplación de las ruinas; la salvación a través del poema; la incomunicación; el descrédito de la vida mundana frente al entorno natural v mítico; el legado espiritual: la herencia; el vaho de las cosas que fueron; la sensación de culpa, etcétera. Últimos títulos
DISCURSO SOBRE EL PÁRAMO Estando en proceso de publicación su Poesía completa, aparece en 1982 su entrega número once, Discurso sobre el páramo (21), con el subtítulo de «(Suite de La Florida)». Esta vez su propuesta se convierte en un homenaje a Goya y a su época, que el autor toma como referentes primordiales para derivar luego en una amplificatio de dos de sus temas habituales: la relación traumática del artista con el poder y la reflexión sobre la creación y su capacidad transformadora de la realidad y, en este caso, también de la Historia y del tiempo evocados. Si bien es un texto conectado a sus últimas entregas, abre, no obstante, un paréntesis de silencio, roto sólo por la aparición de la poesía reunida. Hasta 1990 no ve la luz otra obra del autor: Historias de suicidas (22), su primer libro en prosa concebido como un entrecruce de géneros que debe mucho a su maniera poética de asumir la creación.
SECRETO SECRETÍSIMO Ese largo paréntesis al que aludíamos se cumple, por el momento, con los volúmenes aparecidos en estos dos años pasados. A la vista de los mismos no podemos decir que se haya producido una ruptura significativa en la poética de Miguel Fernández y sí un mantenimiento de sus claves expresivas y temáticas Así Secreto secretísimo (23), texto principal de los recientemente editados, insiste en el poema breve con tendencia a la condensación de ideas y a la elipsis de elementos por pura decantación esencializadora. El libro refiere experiencias vitales del poeta y aborda, junto a otros temas reiterativos en su discurso, de nuevo el amor y el paso del tiempo. Un tú que recuerda algunos sonetos de Eros y Anteros reaparece aquí junto a otras reflexiones sobre el creador y la creación. También hay confidencias que vienen desde la propia biografía y temores antiguos: la mudez, la ceguera, la enfermedad, el tránsito… Se trata de un libro en donde el poeta confiesa a voces esos secretos que el pudor de vivir pospuso antes y que ahora, transmutados en versos, afloran envueltos en la sensorialidad de su mejor decir.
FUEGOS DE LA MEMORIA Fuegos de la memoria (24) es una hermosa antología que acoge una recopilación de poemas de temática árabe. Es libro primordial por cuanto nos descubre parte de ese material inédito de los primeros años o de otras etapas intermedias y porque subraya en términos de manifiesto la singularidad de su experiencia de lo árabe, que tanto ha condicionado su obra. La mayoría de los textos que se incluyen son inéditos y revelan la visión pasional de una cultura con la que ha convivido el poeta y que ha sabido interpretar y transmitirnos desde la frontera. Un alegato último, Laocoonte (25), culmina por hoy la obra de Miguel Fernández. Consiste en un poema único que partiendo
LAOCOONTE nuevamente de la pintura, en este caso de un cuadro de Francisco Hernández, perfila la postura ético-estética del autor. El símbolo de la serpiente encarna las atávicas maldiciones —«víbora puerca de las soledades»— y a él se fustiga desde una concepción idealizada que quisiera apartar para siempre el dolor y la incertidumbre. Recado hermético y mensaje encubierto como ha venido siendo hasta aquí la mayor parte de su producción. Una trayectoria que no se ha modificado en lo esencial sino que se ha mantenido, ganando en riqueza y variantes, fundamentalmente fiel a las fórmulas que desde Atentado celeste acuñó el poeta. Su voz sigue interrogándose por la condición humana, y el papel de la poesía y del creador en un mundo en el que se desdibujan los valores y se olvidan estrepitosamente los viejos rituales comunitarios.



graffitis en melilla































miércoles, 11 de junio de 2008

obras, miseria, huelga


parece que melilla es igual que zaragoza y a su vez NADOR que ya es marruecos, tambien esta hasta el culo de obras, por unos minutos, por unas horas... recuerdo zaragoza.
y es que melilla la vieja esta en obras, el hotel esta en obras, las callesitas, casi todas vacias en la noche, estan en obras, y que deciros de lo demas.... me meti por sitios que nadie me recomendo y los unicos capullos que me encuentro son los vendedores de regalos a la puerta del hotel que te siguen y te siguen... turistas estamos pocos muy pocos, y miseria... mucha.
pero mucha, mucha. aqui se echan de menos los militares y la vieja burguesia cosa mala.
he visto cosas curiosas como llenar la parte delantera de un motor de dentifricos para pasar la frontera, que a duras penas pueden cerrar el capo.
por cierto desde la peninsula todo son malas noticias, incluida la huelga de trasporte, que era de esperar, y la cual apoyo, esta claro, pero si no hay combustible para el ferry, amigo eingel, no se como cruzare. jeje y si no hay gasolina en las gasolineras... pues tampoco lo pasare muy bien, ya que con medio deposito... como que no... verdad?
por ahora prefiero no pensar en eso, si no en un tobillo que me duele, por hacer el burro ( mañico de mi ) y alguna zona de la piel que le haya podido dar en demasia el sol.

besotes para todos y a pasarlo bien....


domingo, 8 de junio de 2008

hotel anfora

muy buenas y saludos desde melilla. lo primero decir que si estoy bien es por que la gente aqui es tan acogedora, que me estoy planteando si perder el tiempo escribiendo esto... jajaja.
pues en pocas lineas, fue bastante heavy el ir del tiron de zaragoza a almeria pero total... peor fue pegarme luego todo el dia pateando la ciudad para po la noche cojer el ferry...

ya os contare algo nuevo si hay... abrazotes...

viernes, 6 de junio de 2008

nos vamos hacia melilla....




asi que dependo de algun ciber cafe o algo asi para poder actualizar esto....
el fin de semana que viene quiero llegar a madrid a la feria del libro...
655 37 13 57 ( movil re que te tour )
.

domingo, 1 de junio de 2008

una pausita

ahora que estoy de vacaciones, aunque no libre de reponsabilidades al ser el " presi " de mi comunidad, me apetece poner el video de mi antiguo compi, con el cual compartimos empresa, y amistad... me acompañas???



en badoo

vamos entrando.... por

esto puede llegar a ser una experencia en plan diario blog, ahora que estoy libre y sin infiernos por parte de nadie
nos podiamos haber visto en un bar pero se que la magestuosa pereza nos hace animales de ordenador.
pero aun asi, las puertas del remedio estan abiertas, asi que estes donde estes y hagas lo que hagas, guarda un minuto para mi, que yo sere tu reflejo, estes triste y llena de heridas, o alegre como un testigo cruel, que dulcemente te hace reir, mientras intenta escapar...

a todas esas personas que me sigais, gracias, de corazon.

yo y mis lagrimas rodaremos juntos hacia el mar en este junio que ahora empieza, no sin cruzarme con corazones amigos, con quien pueda liberar el fuego que llevo dentro y poder recuperar unos gramos de PACIENCIA.
yo os tapare los ojos y os dare un besito por las noches, a ritmo de sistole y diastole, cerveza y bourbon, abrazos y buenos deseos.
nunca me senti tan acompañado ni tan solo. aunque ya no fume, desde hace tiempo, ni pase el mejor de mis mejores momentos, mi inspiracion os busca cada minuto y cada vez que me despierto lo pienso...
HAY ALGUIEN AHI?