domingo, 25 de enero de 2009

conversaciones con juanito oiarzabal

este libro puede que se salga un poco de la tematica del blog, pero cuando lo lei por primera vez, creo que enero o febrero del 2002, me gusto lo suyo e intente, algunas veces con exito y otras sin el, unas cuantas hazañas... es un libro en el que se conoce a un deportista, que te sabe transmitir su pasion, humano y sincero sobretodo, aunque a veces de que pensar... asi que ya sabes, si te pasas por la biblioteca o que se yo... mira por si lo puedes conseguir leer.
imprescindible que te guste la montaña, claro esta.






Juanito Oiarzabal ha sido el primer alpinista de nuestro país y el sexto del mundo en ascender a las catorce cumbres más altas de la tierra. Para lograr este ambicioso objetivo ha realizado más de veinticinco expediciones en las que ha vivido apasionantes experiencias de todo tipo -trágicas y también divertidas- que nos relata en la larga conversación que da vida a este libro. Escuchemos pues a Juanito, quien nos habla de la muerte en la montaña, y de los compañeros que se quedaron en su última aventura, con una lucidez y una naturalidad que nos harán comprender en qué reside la grandeza épica de este deporte. Tampoco se anda por las ramas cuando en la conversación surgen temas polémicos y responde con absoluta franqueza a todas las preguntas. Juanito habla de montañas, de sus logros, de sus ascensiones, y, uno por uno, de sus Catorce Ochomiles. También expresa sus opiniones sobre la amistad, la camaradería y la solidaridad; ingredientes sin los cuales no concibe el deporte de la montaña. Habla de todo ello y de mucho más, y lo hace siempre con el recuerdo fresco, como si todo aquello que nos cuenta hubiera ocurrido el día anterior...


www.juanitooiarzabal.com

viernes, 23 de enero de 2009

Mecaguen el gato!!!



El juego del gato (te vas a picar)


Intenta rodear el gato.

Ve pinchando los círculos verdes.

Si está verde oscuro, por ahí ya no podrá ir.

jueves, 22 de enero de 2009

MARIO PUZO el padrino

aqui tenemos un gran libro y que conste que como casi todo el mundo, sobretoto ya hablando de mi edad, esta claro que todo el mundo, primero vimos la peli y mas tarde leimos el libro.
uno de mis favoritos, de esos que pueden dormir al lado tuyo para ayudarte a soñar en que eres un corleone o incluso, algo mas alla... aqui os dejo con una descripcion/critica que vi por la red,

Las comparaciones son odiosas. La ya famosa pregunta de que es mejor, el libro o la peli, aquí esta fuera de lugar. Las películas de Coppola no desmerecen en absoluto a este libro, pero cuidado, estamos hablando de una de las mejores películas de la historia del cine y su espejo literario tampoco se queda corto.
Mario Puzo recreó de forma magistral la historia y vida de los italianos inmigrantes de principios del siglo XX en NY, siendo el propio autor uno de ellos, llegó a escribir muchos libros sobre la mafia, pero ninguno llegó a estar a la altura de este clásico.
Vito Corleone es el Don más respetado de Nueva York, ciudad a la que llegó como emigrante desde su Sicilia natal a los doce años. Don Corleone es implacable con sus rivales, pero es también un hombre inteligente, astuto y fiel a los principios del honor y la amistad. La vida y negocios de Don Corleone, así como los de su hijo y heredero, conforman el eje de esta obra maestra
Si te gustaron las películas, no dudes en leer el libro. Te entusiasmará.

Enrique M. Camba





martes, 20 de enero de 2009

un chiste para aliviar la crisis


Un conejito esta corriendo por la jungla cuando ve a una jirafa que se esta haciendo un porro.

El conejito se para y le dice a la jirafa: amiga jirafa, no te fumes ese porro.

Mejor te vienes a correr conmigo, ya veras que sano es.

La jirafa se lo piensa y decide tirar el porro y seguir al conejito.

Los dos estan corriendo por el bosque y descubren a un elefante apunto de snifarse una raya de coca.

El conejito se acerca al elefante y le dice: amigo elefante, dejade snifar coca y vente a correr con nosotros, veras que bien.

El elefante se lo piensa, tira su espejo con la raya y decide seguirlos.

Estan los tres corriendo cuando, de pronto, se encuentran con un leon que esta a punto de inyectarse una dosis de heroina.

El conejito le dice: Amigo leon, como haces eso, tu, el rey de la selva, deja el pico y ven a correr con nosotros, ya veras lo bueno que es.

El leon se acerca al conejo y le pega una hostia monumental.

Los otros animales, escandalizados, preguntan al leon:

Porque has hecho eso?

El conejito solo quiere ayudarnos!!

Y el leon responde:

Puto conejo de mierda, cada vez que se mete un tripi nos hace correr como gilipollas

lunes, 19 de enero de 2009

efectos secundarios




Efectos secundarios, del poeta Valenciano Antonio Martínez i Ferrer es el primer libro editado por la editorial portuguesa Canto Escuro en idioma extranjero.
La edición en bilingüe traducida por V.V., comienza con un prólogo del poeta español Antonio Crespo Massieu.

En la portada puede verse el grabado “Viejo sentado en un columpio” del genial pintor Francisco de Goya.
Este poemario es un relato de la experiencia del autor, en el tratamiento del Interferón contra la Hepatitis C.
Parte de los ingresos revertirán en la Asociación Sos Hepatites de Portugal.

Canto Escuro


la nueva justine o las desgracias de la virtud

este libraco, que por cierto esta curradisimo, y que reza que es una obra con un frontispicio y cien temas cuidadosamente grabados, de 782 paginas, es incomodo de narices para leerlo en la cama, pero maravilloso para leerlo apoyado en agun sitio.
tiene cuidado hasta el ultimo detalle pero todavia no lo he conseguido terminarlo y eso que hace meses que lo tengo, pero no me importa, total hace años y años que esta escrito ya...
¿ os imaginais leyendolo recien sacado, escondidos por puro miedo a ser descubiertos ?

ah, este post se lo quiero dedicar por este dia tan grande recibido con todo mi cariño a Cande, que ya vereis ademas lo que me envio hace poco, y a Jose, que va a flipar cuando le envie el libro "el juguete erotico" de o. sabino y por supuesto tambien a toda esa gente que le gusta Donatien Alphonse François de Sade, mas conocido como "el Divino Marqués" y que me encantaria conocerla pues apenas si conozco pocos que le gustan sus libros.









De mano en mano, de castillo en castillo, o de convento en convento, Justine, que predica siempre la virtud, se convierte en objeto de placer de los poderosos; son las tres clases sociales más fuertes del Antiguo Régimen: la nobleza, la burguesía de las finanzas y el clero, las que Sade saca a plaza como protagonistas de una realidad que, pese a las lentes de aumento con que el autor la contempla, no dejaba de producirse, bien oculta tras los muros de algunas fortalezas y casas de recogimiento, y bien protegida por los privilegios que aseguraban a la nobleza y a la clerecía la impunidad. Víctima del Mal, Justine sufre en carne propia las consecuencias de los instintos más ocultos del ser humano, a los que un siglo más tarde Freud bautizaría precisamente con el nombre del «divino» Marqués: «sadismo» y «sadomasoquismo», componentes enfermizos de una parte de la sensibilidad humana.

miércoles, 14 de enero de 2009

LEOPOLDO MARIA PANERO papa, dame la mano que tengo miedo

este libro es la polla e indispensable.
panero en prosa, pero que prosa.
de mis favoritos y un libro que suelo releer a menudo.
junto a escribir como escupir,
de lo mejorcito que ha hecho ultimamente.







poesia contra la barbarie

Entre las varias opciones que tenemos, están las de no hacer nada; hacerlo, pero cada uno con su pedo; o dar un grito común. Pensamos que hacerlo conjuntamente puede ser la opción más acertada en cuanto a ser la manera más optima para que la voz pueda ir más allá. Desde este blog proponemos: al movimiento blogger en su vertiente más po-ética que el 31 de ENERO en cualquier esquina, rincón, sala, bar o lo que sea de vuestras ciudades organice un recital de poesía con la inquietud y el deseo de que acabe la barbarie israelí con el pueblo palestino, y concretamente con el genocidio que se está llevando a cabo en franja de Gaza. Os dejamos el cartel a utilizar y rellenar en cada uno de vuestros colectivos y organizaciones bajo el lema
" poeSÍa contra la barbarie (Israel fuera de Palestina YA").
Muchas gracias de antemano por vuestra colaboración; y os cedemos este blog para que aquellas personas que lo deseen se organicen a través de él.

"muchos pocos hacen un todo"




http://poesiacontralabarbarie.blogspot.com/

lunes, 12 de enero de 2009

RAUL NUÑEZ derrama whisky sobre tu amigo muerto

no va a ser este el unico lugar para el gran raul nuñez, del cual tendre oportunidad de hablar de "marihuana para los pajaros", o lo que se conoce ya como el poesia completa suyo, pero el caso es que esta vez a sido necesaria la colaboracion de un amigo para conseguir este libro.
y es que yo lo queria, pero no lo conseguia, y se lo digo a kebran, y este en cuenta de reirse, ya que el ya lo tiene, en cosa de un minuto me saca de la manga un enlace de una pagina en la cual, no habia ni uno, ni cinco... si no hasta siete,
derrama whisky sobre tu amigo muerto, y por si fuera poco, empeze a probar en el buscador y... la hostia lo bien que lo voy a pasar... desde aqui mil gracias a ramon, y decirte que del tiron me he leido setenta paginas ( hasta el capitulo 3 ), y me encanta, es buenisimo, tienes, como casi siempre, toda la razon.




jueves, 8 de enero de 2009

george orwell, 1984

hace ya unos añitos mi buen amigo eingel (en enlaces esta), me regalo este libro, 1984, cuya lectura que se me atraganto durante años, tambien.
recuerdo que ya en la primera pagina me quede de piedra. un tipo subiendo unas escaleras con unas varices ulcerosas y para colmo, el gran hermano te vigila, ostia puta, como que lo cerre.
no soy masoquista pero durante una temporada, juraba que este tipo es el mismo que escribio rebelion en la granja... asi que venga, continua, tu puedes...
el caso es que hace poquito andaba releyendomelo, y me acorbada de cuando le coji mania y vaya que si se la coji...
hoy en dia lo recomiendo y ademas, sirva la moraleja para afrontar los nuevos retos que cada uno nos hayamos puesto este año nuevo. que si, que si queremos, los cumpliremos...





miércoles, 7 de enero de 2009

creatura nº 35


aqui teneis el numero 35 ya del fanzine favorito de este blog.
inmensamente poetico, asi que ya os podeis pasar por su version digital y disfrutar como enanos. como lo que somos, claro.
tres años es mucho tiempo segun se mire, y la asosiacion cultural, anque a todos no le guste la definicion, esta que se sale en este nuevo numero en el cual se habla de los instrumentos de junior wells y bb king, no os lo perdais por que seguro que os pasa como a mi que ni os lo sabeis...
lo de bill rayos beta me preocupa un huevo, eso de los sustitutos... o surrogates, mira que si se cumple y para el 2054, en fin, mal rollo amigos, es como cuando lei 1964, que no...
armando se sale, hacia meses que no me gustaba tanto un poema suyo, este tiene su coña.
lo de freak show tiene mala suerte. las tres fotos ya las habia visto.
la entrevista del kebran a david reznak, pues lo de siempre, muy corta joer...
en el creatura en la pagina 7 salen las 12 portadas del 2008, como molan verlas juntas.
el lobo estepario habla d slipknot, una banda que he visto en directo y que no me defraudo en absoluto, pedazo de bolo.
basurero de tinta, me encanta, ya sea dibujando o escribiendo, imprescindible su seccion.
igual que la del rotten pee, desde la primera vez que vi el fanzine junto con su compi el fabuloso hombre ironico y el pinky. me encantan.
ruben bravo nos habla en su espacio 13 x 21 de jose antonio muñoz rojas.
el extra se lo dedican casi integramente a la poesia...
el canal nostalgia, por dios, sale maikel yackson je, con e.t. el extraterrestre... y mcgyver... mejor leerlo.
a julio, decir que el creatura pasa factura, pero su viñeta hce dias que la vi, esto del internet quita la magia.
aupa los stone sound, desde luego mejor nombre que kayuss con garbanzuss. jeje.
los pasatiempos ninguno lo he resuelto, jo.
una pagina pone biografia mas una cancion de neil young, con partitura y todo.
las freaky portadas, el bueno de bats... jajaja. en fin. +18.
lo de loe lo paso para mañana, pero lo de angel rodriguez, esta del kopon. abre nuevo blog, sobre su pintura y nos enseñaobras como favela de un lienzo 130 x 97 cm, acojonante.
lo que el ojo no ve nos habla de un banquero y un indigente que no solo cambian los papeles, sino su ropa. buenisimo. dos paginitas hablan de jhonny cash, me mola mas que neyl young asi que biennnnn. y lo ultimo viene al final habla del señor muddy waters. indiscutible genio.










poemon de gsus bonilla






desde aquí
puedo definir el tamaño del desastre.


la cantidad de colores
y la frecuencia con la que estallaron los mismos:



la explosión de la fábrica de juguetes -a tomar por culo la chistera
y las palomas tragasapos..


la varita de hacer magia
es ahora una puta culebra que m'engulló


la adolescencia de la cabeza al rabo.
la sangre en los bolsillos del primer ostión en bici


y el pañuelo que tenía abuela entre las tetas
y que aliviaba mis rodillas y que calmó tanto llanto




sobrevuela todavia esa atalaya


por haches o por ¿ves?
siempre llega el momento en el que se dobla la esquina


y te encuentras de patas inmerso
en equivocados pasos de futuro
pero la mierda no alcanza el cuello, por ahora sólo llega


hasta las corvas.



los ratoncillos
tratados con el fármaco: aplícate el cuento


comimos menos y bajamos peso,
por el contrario
los animales que recibieron palmaditas en estado puro


engordaron hasta la nausea


y ahora nos dirijen y mueven nuestros hilos;



se supone
que estuvimos a tiempo
para estar a la altura del besamanos


y la genuflexión
y que a nadie le sorprenda
si cada lunes tuvimos un héroe: medallas de oro, copas,


primeros puestos, éxitos, fama
y aplausos




cada lunes estuvimos salvados.



cada lunes
afrontamos la difícil misión
de ir solventando retos: los olvidados, los esclavizados,


los moribundos, los hambrientos,
los pordioseros y un extenso etcétera ....


es más, sin excluir
a los perdedores
e incluso a los que amanecen


simplemente para el intento de vivir,
eso sí, felices y conscientes
de que los Ángeles de la Guarda hicieron bien su trabajo.










poemon de carlos salem




hora que todo
ha quedado en nada
me sobran los dedos que hasta hace poco se turnaban
para buscarte resortes y cosquillas en la compleja maquinaria


que ocultas entre las piernas



Ahora que todo
ha quedado en nada
mi boca sólo sirve para boquear besando al aire del cigarro


o masticar alguno de tus platos favoritos
como si te masticara
y no es lo mismo.



Ahora que todo
ha quedado en nada
mi sexo se convierte en un absurdo artilugio para mear llorando
una molestia que me impide dormir de lado un polo de ceniza y fresa
un tizón helado



Ahora que todo
ha quedado en nada
los poemas que escribo me suenan a declaración de la renta


y en cada verso me defraudo
y en cada verso te desgravo
intento la venganza de un soneto
pero siempre me rima con "afrenta"
y todas las palabras se me deshacen entre los verbos



Ahora que todo
ha quedado en nada
mis ojos son tajos en la cara
que froto contra la pantalla de la tele
o en tu inolvidable sonrisa que se burla en cada foto.



Ahora que todo
ha quedado en nada


me sobra todo.
O tal vez no.
Creo que no.


Seguro que no.
No me sobran ni los dedos ni la boca ni los versos


ni los ojos ni la polla.
Me sobras tú.
Por eso me pido otra cerveza
y espero ver entrar por esa puerta


a la mujer
que te borre para siempre


esa jodida sonrisa


de las fotos.




poemon de basurero de tinta




En la sala de los alaridos,


la muñeca de paja
llora misterios.
Atrás,
en mitad de la tarima


sin micrófono,
abro los ojos
para encontrarme


con un público


extraviado.


Quiero simular


estar despierta,
pero el sueño me aplasta.


No hay razón,
ni actuaciones.
Leve inquietud
en el ambiente.
Por primera vez,
nada tengo que decir.








poemon de armando gallego




Estoy borracho
y trato de descifrar


lo que me dices
mientras miro a otra chica


que se acerca a la barra


con prismas de cerveza
y un gran tatuaje
de Janis Joplin
adornado con flores
-creo que son tulipanes


siiiiiiiiiii tuli panesssssssss


amarillos y rojos



Alguien me da un cigarro


y escucho a los Doors
- no sé cómo te gustan los Doors ...
- ehhhh a los Doors ni tocarlos ...
pido otra copa
y me voy al cementerio


de la música disco
porque tus amigas se aburren


y no pagan la entrada





esta vez como podeis ver no se me ha dado nada bien el unir los puntos, cachis... esperare la proxima vez....

martes, 6 de enero de 2009

HIJOS AHUMADOS Francisco Javier Irazoki

http://bacovicious.blogspot.com/2009/01/los-hombres-intermitentes-de-francisco.html

en este enlace, mi colega esteban gutierrez gomez, se pega la currada padre sobre
el Maestro Irazoki y su libro Los Hombres intermitentes.






HIJOS AHUMADOS


Soy de esos vascos a los que, en su infancia, el cuartel de la Guardia Civil no les infundía miedo sino pena. Estaba lleno de hombres adustos y domésticos que llegaban a pie a los caseríos y, envueltos en sus capas, nos pedían una firma que probaba el cumplimiento de la ronda de vigilancia. Se adentraban confiados en nuestras viviendas, depositaban los pistolones, desceñían correas e iniciábamos la charla. En invierno, delante de la lumbre, mi madre les ofrecía café humeante y, si era fiesta, algún dulce. En verano, les invitábamos a arrancar los frutos de los árboles. Avanzaban lentamente bajo un sol que castigaba la sumisión al uniforme grueso. A mí me gustaba imaginarlos ladrones de cerezas.
Asistíamos a la fiesta anual del cuartel y estrené mi tristeza en el patio de lajas sombrías. Qué olor a coliflores hervidas en lejía. Sólo la música mala anima a emborracharse, pero aquella era de tan pésimo gusto que paralizaba los labios sedientos.
Crecimos, y no olvidaré la oscuridad veloz de los inviernos. Subíamos del colegio guiados por el lenguaje de las linternas de los contrabandistas. Mi padre halló, escondidos en un almiar de helecho, varios frascos de perfume francés y ni se atrevió a tocarlos por miedo al lujo excesivo. Sospechábamos que los matuteros y guardias compartían, por turnos caballerosamente respetados, el uso nocturno de una borda cercana al caserío. Algunas mañanas examiné el camastro de heno e intenté separar las huellas fragantes del contrabandista de café y los rastros severos del perseguidor.
En la adolescencia, los poemas de Blas de Otero y César Vallejo me condujeron a los textos de Karl Marx. Mostré aquellos libros secretos a los guardias que calentaban el desayuno en la cocina de mi casa. Cómo desconfiar de unos hombres cuyo deje andaluz o sequedad extremeña añadía acentos tan gratos al diálogo.
Después el ambiente se enturbió. En el entusiasmo de la transición política de los años setenta, unos cobardes dijeron que íbamos a transformar el mundo, y para ello únicamente hicieron el esfuerzo íntimo de cambiar la orientación de sus zarpas. Señalaron con inquina a los guardias. Éstos reaccionaron con zafiedad. Fui retenido en un control ordinario. Borrachos, me amenazaron y se rieron de mí.
Desde entonces, caminé con el presentimiento de ser odiado por los árboles anochecidos.


(Pag.34, Los hombres intermitentes, Madrid, Hiperión, 2006)

domingo, 4 de enero de 2009

BABEROS de david gonzalez


mientras celebramos un monton de paginas que david gonzalez haya abierto un nuevo blog, aprovecho desde aqui para dar a conocer uno de los dos relatos que tiene david en el pedazo de libro en las tierras de goliat, practicamete poemario, pero con joyitas como esta, librazo altamente recomendable, pero tu lee, si es que todavia no lo tienes y luego me dices... pero leelo, que para eso me he pegado la currada padre para que tu lo tengas a limpio aqui. y despues ya sabes... pillatelo.





Me agacho a recoger una colilla del suelo. El viento la empuja.
Pero la cazo al vuelo. Encima negro, joder. Ducados. Fuego tampoco llevo, mierda. Ni se ve a nadie a quien pueda pedirle el suyo. O sea, me digo, que no puede ser todavía sábado. Las calles están vacías. El viento frío deshace, y dispersa, sin contemplaciones, los corrillos de cartones, papeles de periódico y bolsas de plástico (de la compra). El viento frío golpea a los pobres, escribió LeRoi Jones, poeta negro, beat al principio, que ahora se hace llamar Amiri Baraka y con el que, por extraño que parezca, comparto espacio, página de hecho, en Hunger, una revista de poesía que se edita en la ciudad de Nueva York.
Entonces, si no es sábado, tiene que ser domingo. Lunes ya.
Hostia. Lunes. ¿Cuándo fue la última vez que me pinché? Insulina me refiero, no me seas mal pensado. ¿ Y a qué hora? ¿Ayer por la tarde a las seis tal vez? ¿Y dónde? Por cierto, hablando de todo un poco: ¿Qué hora será? Temprano todavía. Más de lo que yo me pensaba. Se ven obreros al final de la calle, en la esquina, trabajadores del metal que esperan a que pase a recogerles el autocar de la empresa, y el autocar de la empresa suele pasar a recogerlos entre las cinco y diez y las cinco y media de la mañana.
Este era el turno que menos me gustaba de todos, le digo al currante que pretende (yo me parto) darme fuego con la llama de una cerilla.
Esto de tener que madrugar ...
Me mira, como extrañado, y pregunta: ¿ Trabajaste a turnos?
Por el tono de su voz, sé que daría algo (pero no se atreve) por seguir con el enunciado de su pregunta, que vendría ser, formulado desde el principio, algo parecido a:
¿ Trabajaste a turnos? ¿ Tú? ¿Con esas trazas?
Qué trazas, a ver. Qué trazas. Las habituales cuando uno lleva dos días de farra, drogándose a dolor: pálido, ojeroso, con boqueras, las manos sucias y la ropa con lámparas. Qué trazas quieres que tenga, a ver ...
Sí, le digo finalmente. Casi diez años. Yen la misma empresa que tu.
Pero desconfía, porque me pregunta:
¿y en qué parte? ¿En acería?
No, en acería no, le digo. En laminación.
¿Norte o sur?
Norte.
Entonces conocerás a ...
Pero no da tiempo a más, porque en eso llega el autocar de la empresa y el punto se pone nervioso y:
Tengo que irme, dice. Quédate con las cerillas.
Qué se dice David. ¿Decir de qué? ¿De qué me hablas? ¿Qué me estás contando? Que diga qué ... Ah, ya, eso, esa gilipollez, sí: Gracias, tío, gracias, y que te sea leve, no curres mucho, que luego nadie te lo va a agradecer. FÍJATE EN MÍ. Pero tengo una colilla, una caja de cerillas y algo de guita todavía para tomar otra copa, la espuela. El problema es donde. ¿Qué puede haber abierto por aquí cerca a estas horas? A ver, déjame que piense, déjame pensar ... ¿Y por qué no te vas ya para tu casa? No, calla, a casa no, calla, cállate la boca, déjame que piense, déjame pensar...Ya sé, sí: el Island Baby Sí, el Island Baby ... Seguro que esta abierto. Tiene que estarlo. Fijo... Me trae buenos recuerdos el sitio ese. Una de las últimas veces, por no decir la última, que paré por allí, de doblete como ahora, en un momento dado, el camarero, que no me acuerdo ahora mismo como se llama, pero que es colega mío, aunque hace ya la hostia que no le veo, salió de detrás de la barra, se acerco a la mesa de billar y me dijo:
Aquella tía de allí quiere follarte.
Qué tía,
le pregunté.
Aquella, contestó. La que está donde la máquina del tabaco, dijo, y me señaló a una mulata escalofriante, casi negra, tetona, bastante joven, buen cuerpo, que estaba mirando para nosotros (mejor dicho: que estaba mirándome a mi) y que cuando se dio cuenta de que yo tambien la miraba a ella, lejos de cortarse, empezó a sonreírse, alzó el brazo y me saludó.
¿Te has quedado con la copla?, me preguntó el camarero. ¿Lo has visto?
Sí, le dije. Lo había visto. Como para no haberlo visto, pensé.
Habría que estar ciego. ¿Qué digo? Hasta un ciego lo hubiera visto.
¿Y tu la conoces de algo?, le pregunté.
Está currando, me informó, en un club de alterne y striptease.
Mientras me iba acercando a ella, pues ocasiones como esas no se presentaban todos los días y había que aprovecharlas, clavé la mirada, la calqué, como resulta comprensible, si eres un tío, en su escote, en sus pechos, en cómo latían (lo que, dicho sea de paso, hizo que me acordara de la dueña de un bar, un poco puta como esta, a la que sus clientes le tiraban cacahuetes a ver si conseguían colarle alguno por el canalillo de las tetas), y al hacerlo, al mirarle las tetas a la mulata, pude observar que era casi tan alta como yo, casi, y que el pelo, una melena negra, suelta, le llegaba más abajo de la cintura; y después, al ir a presentarme y acercarme para darle el beso de rigor, apartó la cara ofreció su boca y pude sentir sus labios en los míos.
Unos labios generosos (las putas suelen serlo) que me invitaban, al cabo de nada, si yo quería, y quería, a una copa y a una raya de ya te imaginas qué ...
Unos labios, cálidos, que al cabo de otro poco, de muy poco, me llamaban algo que yo no era, ni tenía intención de ser jamás de los jamases: papito. Sí. Papito.
Unos labios, carnosos, que no mucho después estaban ocupados chupándome, literalmente, y de qué manera, la puta polla, sobre un colchón tirado en el suelo, en un rincón, en el espacio que se reserva para poner la manta del perro, en lo que aquellos labios, carnosos, llamaban, sin embargo, el reservado: un agujero, en el sótano del bar, que hacía las veces de almacén de la bebida y al que uno llegaba, medio mareado, después de bajar por una estrecha, estrechísima, y resbaladiza, escalera de caracol.
Vale ya, le dije. Para. Pero como no me hacía ni puto caso la agarré por el pelo y le tiré de él hacia atrás. Ven aquí, le dije. Ponte ahí. Que te voy a follar.
Tírame más del pelo, me dijo ella. Tírame más fuerte.
Entonces, la voz del camarero descendió por la escalera de caracol y llegó hasta nosotros:
En media hora cerramos.
y a la media hora:
Estamos cerrando.
y luego:
No. Ahí no tienes a nada a qué bajar. Están dándole caña a una tía. Además ya estamos chapando.
Sí, a qué negarlo, me trae unos recuerdos cojonudos el antro ese, como se llame, ¿cómo había dicho que se llamaba? .. , ah, sí, el Island Baby, como la canción de un tema del mierda ese, de Lou Reed, sí; y además si lo sigue llevando mi colega seguro que se lo hace y se
enrolla y me deja medio gramo fiado, a ver ... Nada, a ver nada. No hay nada que ver. Cuando llego, me encuentro conque el Island Baby
Ha cambiado de fachada y de nombre. El que le han puesto ahora no me mola nada, pero nada, así que no pienso malgastar la tinta de mi bolígrafo escribiéndolo. El bar, sin embargo, está abierto, que es lo que importa, aunque a punto de cerrar por lo que veo: las sillas están puestas sobre las mesas, la máquina del tabaco está desenchufada, la mesa de billar a oscuras y el camarero, al que no conozco de nada por cierto, tiene un recogedor en una mano y una escoba en la otra.
ya voy a chapar, me dice, como si yo fuera gilipollas perdido y no me hubiera dado cuenta.
Pero advierto que hay otro cliente. Tiene todavía la copa casi llena. Está mirando la televisión, por la que, me fijo, retransmiten, no sé por qué cadena, ni si es en directo o en diferido, la ceremonia de entrega de los premios Oscar.
La bebo rápido, le prometo.
Hacemos otra cosa, me dice: te la echo en un vaso de plástico y te la llevas. ¿ Te parece bien así?
Bueno
, le digo: entonces ponme Bacardy con Coca-Cola, light si tienes.
El otro cliente, un pequeñajo, me resulta vagamente familiar, le conozco de algo, creo que está trabajando de camarero, escanciando sidra, en un restaurante de la playa. Si es el mismo que yo digo, y creo que sí, que lo es, lo lleva claro el hombre, lo tiene crudo: está enfermo de cáncer, no sé de qué tipo, pero en cualquier caso, según la información que yo manejo, se trata de uno irreversible, terminal.
Una de las peores putadas, me digo, que tu cuerpo, tu propio cuerpo, ese saco de mierda, como lo llamaba mi tía Josefa, te puede hacer. Pero noto que me está dando el bajonazo y pensar en esto me deprime más todavía. Mejor que mire la televisión, desde cuya pantalla, y en la verdadera gloria, con el Oscar en la mano, nos saluda, exultante, el director de cine Pedro Almodóvar.
Aquí tienes la copa, me dice el camarero.
Entonces saco toda la chatarra que me pesa en los bolsillos, hago como que cuento las monedas y luego las dejo caer todas, hasta la última, hasta el último céntimo, sobre la superficie, todavía húmeda (acaban de pasarle la bayeta), del mostrador.
Cuéntalo si quieres, le digo al tío: pero creo que está todo.
Guárdalo, me dice: estás invitado.
No hace falta ser ninguna lumbrera para saber por quién. Alzo el brazo con la copa y sin acercarme, desde donde estoy, a punto de salir por la puerta, saludo al canceroso, momento en que me entra la llorera, porque de repente caigo en la cuenta que si bien es cierto que yo no estoy tan jodido como este tío y toco madera (me toco la cabeza), tampoco es mentira que lo mío, hasta la fecha, y principalmente porque yo me lo busqué, no está siendo, como se suele decir, ningún camino de rosas: diabético, sin trabajo, enfrentado a la familia, silenciado poéticamente ... Me entra la llorera porque de pronto tengo la absoluta certeza (y no me preguntes de donde me viene este repentino conocimiento, revelación si lo prefieres, porque ni yo mismo lo sé), la tengo, la absoluta certeza, de que ninguno de nosotros (y me refiero principalmente al camarero, al canceroso y a mi, ninguno de los tres, saldrá nunca por la televisión (en una local como mucho), que viene a ser lo mismo que decir que ninguno de nosotros tres saldrá nunca de este cuchitril, muy parecido, por cierto, a aquél en el que Almodóvar, con Mc namara, dio comienzo a su carrera artística ... Me entra la llorera porque de pronto tengo el absoluto convencimiento de que no hay nada. En ninguna parte. Nada. Ni antes de la muerte, ni después de ella. Ni nunca. Nada. De nada.
Salgo del bar llorando y entro en casa, una vivienda tipo ciudadela que mejor parece cueva de fieras que habitación para seres humanos, de la misma manera: llorando.
Antes, no obstante, de camino, hice una parada, para beber un trago y descansar un momento, en la plaza de Jovellanos. Mi barrio, el barrio alto, es, como su propio nombre indica, y al igual que mi propia existencia, una sucesión de cuestas, y se me ocurre que las plazas,
plazuelas y plazoletas funcionan aquí, en mi barrio, de igual modo o parecido al de los rellanos de las escaleras de los edificios: como áreas de descanso, para coger aliento y continuar con la ascensión.
La plaza se llama así, de Jovellanos, porque en ella se encuentra la casa natal del gijonés más ilustre, e ilustrado, de todos los tiempos: el poeta Melchor Gaspar Baltasar de Jovellanos, escritor predilecto, dicho sea de paso, de mi progenitor. De chinorri, cuando estudiaba en
El colegio del San Eutiquio, más conocido como Los Baberos (por el
cuello del antiguo hábito de la orden religiosa que lo regenta, la Orden de La Salle), todos los años, al menos una vez, los maestros nos hacían formar en fila india y después nos traían de visita a esta casa, que ya por entonces no era más que un museo al que no entraba casi nadie. Para nosotros, como críos que éramos, la visita consistía, fundamentalmente, en dar brincos y más brincos sobre la ilustre cama de Jovellanos (la misma en que fue sorprendido, y apresado, por el regente de la audiencia de Asturias el 11 de marzo de 1803) hasta que se venía abajo el armazón o se rompían las cuatro patas, una de dos.
¡No hay nada, Jovellanos, tío!, le grité, arrojando mi vaso, con la bebida que quedaba, contra la fachada de piedra de su casa natal. ¡No hay nada, jove, capullo! ¡Nada! ¡Nothing!
En la plazuela de la Fábrica de Tabacos, me tropiezo con el Chicha. El tío este está mal, pero que muy mal, muy enfermo, como para que lo encierren, de hecho no es la primera vez que lo hacen, que lo encierran, ni la última ... Así que si tienes la desgracia de verle venir por la calle enfrente de ti, lo más aconsejable, lo que yo te recomendaría, es que te cambies de acera, y YA: no vaya a ser que le entre la paranoia y coja y te suelte, sin previo aviso, un puñetazo en todos los morros, o te abra la cabeza con una barra de hierro o, como ya hizo una vez, te clave un picachón en mitad de la espalda.
¡Eh, man!, me llama.
¿Qué pasa?, le digo. ¿Qué problema tienes? ¿Querías algo?
Fuego, me dice.
Le paso las cerillas.
Quédate con ellas, le digo.
Entonces me pregunta:
¿ Trescientos euros es mucho dinero?
Depende, le contesto. ¿Para qué lo quieres saber?
Es lo que me van a pagar al mes en un curro que me ha salido.
Entonces es poco, le digo.
Pero en pesetas, me dice, cuánto es.
Casi cincuenta mil, le digo.
¿Tanto?
Su alegría me deprime.

Entro en casa llorando.
No hay nada, chillo. Nada, joder. No hay nada.
La mujer con la que vivo, la mujer que amansa a las fieras, Ángeles de nombre, que no es la mujer de mi vida, como ella misma se ha encargado de repetirme en numerosas ocasiones, se despierta.
¿Por qué das esas voces y esos portazos?, me grita. ¿Estás bien, David? ¿Qué te ha pasado? ¿Por qué estás llorando?
Porque no hay nada, Ángeles, tía. No hay nada.
Nada de qué, me dice.
De nada, le digo.
¿ y por eso lloras?, sonríe. ¡Pero qué tonto es Dios mío!, se sonríe.
Anda, ven aquí, deja que te ayude a acostarte.
Ya puedo yo, le digo, apartándome de ella, o lo que es lo mismo: echándola de mi lado.
Tienes que medirte antes de ponerte a dormir, me recuerda. ¿Para qué?, le pregunto.
Qué más da si la palmo. ¿Qué importancia tiene? ¿A quién le iba a preocupar?
A mí, me dice.
Ya, le digo. A ti, sí. Ya mi madre imagino.
Y a más gente de la que tú te piensas,
me dice, tratando de animarme.
Si, seguro, lo que tú digas, para que vamos a discutir ... venga, anda, mídete.
La obedezco. Me mido. Espero cinco segundos.
¿Cuánto tienes?, pregunta Ángeles.
Veintisiete, le responde el medidor de glucosa.
¿Eso no es estar muy bajo?, me pregunta.
Solo un poco.
Una hipoglucemia en toda regla, de libro, pero por nada del mundo quiero que se asuste. En estos casos, llegados a estos extremos, lo que se aconseja es ponerse a comer de inmediato, empezando, a ser posible, por el pan y por la fruta.
No te muevas, me dice Ángeles. Quédate ahí en La cama. Pero no te duermas. Voy a prepararte algo de comer, enseguida vuelvo. Pero no te duermas.
No te molestes en hacerme nada
, le digo, porque no me lo voy a comer.
Me trae una bandeja con una taza de café y seis rebanadas de pan
tostado untadas con mantequilla.
Si es poco, o si quedas con hambre, me lo dices y te hago más.
No pienso comer nada, le digo.
David, me dice. Come.
Ya te he dicho que no.
Come.
No.
¡Que comas de una vez, joder!, se desespera.
Que no.
Venga, David. Por favor. Come. Come algo.
No. Y no insistas más, ¿vale?
¿Qué es lo que te pasa, eh? ¿Estás tonto? ¿Quieres morirte? ¿Es eso lo que pretendes? ¿Morirte? ¿Eso quieres?
Acabáramos
, me digo. Sí, tía, acertaste de lleno, como se nota que ya me vas conociendo un poco. Eso quiero, sí. Morirme. Y no es broma, lo digo muy en serio, no vacilo. Es la mejor solución. Morirse.
Y la más fácil también para un diabético: solo necesitas ponerte una inyección de insulina, como la que creo que me puse yo ayer por la tarde a eso de las seis, y esperar ... Aquí no hago nada. En este mundo quiero decir. No hago nada. Daño, si acaso. A mí mismo principalmente; pero también a los demás, con mi carácter, con mi mal genio, con lo que escribo o cuando me ven caminar por la calle con mi bandera de rizos pirata ondeando al ritmo que le dictan mis largas zancadas. Daño, sí. Sobre todo a los que más cerca están de mí, a esas personas que dicen quererme ...
A ti por ejemplo.
Después de lo que considero una espera prudencial (aunque a mí se me haga interminable), y en vista de que no acabo de morirme, decido medir por segunda vez el nivel de azúcar en sangre.
¿Cómo estas?, se interesa Ángeles.
Tiene diecisiete, le dice el medidor.
Lo que me parece raro, sin embargo, lo que resulta muy extraño, inconcebible, incluso sospechoso, es que mi cuerpo no sea capaz de percibir los síntomas que preceden a la tragedia: gusa, temblores, escalofríos, palpitaciones, dolor de tarro, mareos, pinchazos alrededor de la boca, confusión, visión borrosa, convulsiones y finalmente COMA, coma diabético, la muerte. Mi cuerpo, ahora que lo pienso, ahora que caigo, mi propio cuerpo, se ha desentendido de mí por completo, el muy hijo de puta.
Se te esta enfriando el café, me recuerda Ángeles.
Me ha dejado solo, aquí tirado, ese saco de mierda, mi propio cuerpo, hay que joderse, era lo que me faltaba.
Tómate esto antes de que se enfríe del todo, insiste mi novia.
Pero va a saber lo que es bueno este saco de mierda, lo voy a joder vivo, lo voy a joder a base de bien, se va a enterar de una puta vez por todas, como alguno más que yo me sé, de con quién está tratando, de que con David no se juega. Así que cojo una rebanada de pan, la mojo en el café y luego la emprendo a mordiscos con ella, y después hago lo propio con las otras cinco.
Y ahora es mejor ya que te pongas a dormir, me dice Ángeles. Así, dice, ponte cómodo. Deja que te coloque bien la almohada. Deja que te tape yo, déjame hacerlo a mí.
y mientras me pongo cómodo y consiento que Ángeles me coloque bien la almohada, me tape y someta la ropa, no vaya a ser que coja frio, la mañana, una nueva, rompe contra los frágiles cristales de nuestra única ventana con la fuerza de un sol atronador ... Estaba yo equivocado, pienso. ¿Cómo que no hay nada? ¿Quién lo dijo? ¿Quién dijo semejante estupidez? ¿Que fui yo dices? Pues lo repito: Estaba equivocado. Sí lo hay. Algo. Claro que lo hay.
La luz.
Esta luz.
Aunque solo incida sobre ella, sobre Ángeles.

viernes, 2 de enero de 2009

nuevo blog de galilea


este es el primer blog que presento este año 2009, en el cual he empezado bastante mal, de salud me refiero.
si hasta me han recetado un inhalador de esos para los asmaticos...

en fin, gripazo de narices por querer cumplir las tareas.
lo dicho aqui teneis a una amigueta de zaragoza, Galilea, en el blog noches de luna llena, aqui os pongo enlace y su primer relato. ser buenos y ponerle comentarios, a ver si se da cuenta de que ya era hora de que sus palabras tienen que salir de las nubes, como las que nos presenta en su portada. buena luna a todos...










Fantasia o realidad??



Estoy en zaragoza, pero tengo la cabeza a unos cuantos kilometros de aqui, en un pueblo, del que hace unos meses no habia oido ni hablar ....Y la vista puesta, en la noche de fin de año ....Y la duda, en este torbellino de sensaciones que siento, al recordar lo que paso aquella noche.Fue algo bonito, muy deseado, y tambien muy inesperado, tanto que no se si paso de verdad, o solo paso en mi cabeza ..... es uno de mis sueños hechos realidad ... a lo mejor fue otro de mis sueños, a lo mejor no paso de verdad, pero, es tan fina la linea que separa los sueños de la realidad?No creo, en los sueños, no late el corazon con tanta fuerza, al oir cerca los pasos de la persona que tanto deseas, ni se extremece el cuerpo al sentir su olor y su calor, ni se eriza la piel al contacto con sus labios, ni se sienten los abrazos al unir nuestros cuerpos ....Lo que me paso aquella noche, desde luego que supera los sueños, pero es tan raro lo que siento, nunca habia sentido estando con otra persona lo que senti el otro dia,ni si quiera cuando he creido estar enamorada de verdad ....Seria la situacion? seria el morbo? la emocion de que despues de tanto tiempo deseandolo estuviera pasando de verdad ? o es que lo que yo siento va mas alla de algo fisico? No creo, tampoco le conozco tanto .... pero me encanta el sonido de su risa, su olor, y esos ojos ...No se que sera, pero al recordar aquella noche, todavia mi corazon se acelera, y se muere de ganas por que vuelva a pasar, una y otra vez ...