domingo, 1 de enero de 2012

prologo de " caracoles y manzanas " por Nohemí Sosa Reyna

En la poesía de Dioni Blasco se insinúa ese aprecio por la naturaleza en el mismo corazón de lo urbano, en el acuario doméstico están los caracoles y los peces , el gato los ve a través del cristal, reprimiendo su instinto animal, sobre la mesa de la cocina las manzanas son la visita del huerto serrano que el poeta visita esporádicamente. No todo es suavidad en la vida y la poesía del poeta de Zaragoza, España, su expresión es fuerte, vital y a veces se encrespa ante la injusticia y la impiedad, “caracoles como manzanas o cojones como puños”, sí, vital y comprometida con lo social, aunque siempre capturado por lo amoroso, “sirvo de explicar el sentido de la vida una vez más”. Es como si desde su primer poema “caracoles ” desplegara su poética con bastante claridad, “con cierto toque de originalidad, incluso con una canción para cantar y bailar”, dice él mismo, la canción de la vida y la supervivencia, entre “Militares, religiones, políticos, banqueros…y un sinfín de pirañas, que no dejan de nosotros ni los huesos…” El erotismo es un intenso ingrediente que colorea los poemas, con intimo atrevimiento asume la sexualidad, “ seguiremos susurrando descalzos / Las mejores canciones del dial”, “Contigo voy pasando los años/ Explotados en este sucio calvario con etiquetas en los anuncios”, “Viejo improvisado trocito de cielo. Encima de mí ella suda, gime, arde, goza. Me recuerda que mañana madruga mucho yo ni me acuerdo del dolor de mi región lumbar.” El amor para resistir la vida cotidiana, “Con más dolores de espalda con los propios del mal trabajo. Con tus lágrimas de medianoche. Con mis puños bajo los brazos”. El coloquio de la realidad cruel y absurda es ahora la canción, donde los celulares no pueden faltar, ni el Facebook, desde luego. Poesía irónica, pícara, underground, donde palabras como grasa, ordenador, excremento, bicho, son como alfileres para lacerar los días con culpas y descalificación, pero con amplias verdades del hombre actual, “El único animal que celebra en todo el mundo/ Los asesinatos entre su propia especie”, dice Dioni Blasco en un poema, pero el amor que todo lo redime, acaba por triunfar en su poesía más que de conceptos de sentimientos, lúdica, sencilla y atrevida. Deseo sus letras sigan siendo expresión de su camino claroscuro, solidario y siempre amando la vida, pero sobre todo, sean la genial estrategia para escapar del conformismo, de lo soez y rutinario. Gocen los poemas, mientras Dioni Blasco persevera en este su talento y empatía tan humana. Nohemí Sosa Reyna.